- Luego de dejar que los Knicks se llevaran los dos primeros duelos de la serie en suelo texano, los Spurs se hicieron presentes en la Gran Manzana para silenciar a todos los aficionados.
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CIUDAD DE MÉXICO.- San Antonio por fin levantó la mano en las Finales de la NBA.
Luego de dejar que los Knicks se llevaran los dos primeros duelos de la serie en suelo texano, los Spurs se hicieron presentes en la Gran Manzana para silenciar a todos los aficionados y sacar una importantísima victoria en el mítico Madison Square Garden, recinto que no recibía un duelo por el título desde 1999.
Comandado por el gigante Victor Wembanyama, San Antonio venció 115-111 a los Knicks en el Juego 3.
Si bien los neoyorquinos aún tienen ventaja en la serie (2-1) y mañana disputan el cuarto encuentro de nuevo en su casa, el triunfo de los Spurs supone una bocanada de aire fresco para los dirigidos por Mitch Johnson, que en los primeros dos partidos fueron evidenciados por su inexperiencia y novatez en esta instancia.
Wemby por fin despertó y brilló en el MSG con 32 puntos, ocho rebotes y seis asistencias; sin embargo, la diferencia fue que sus compañeros también respondieron en los momentos adecuados, como Stephon Castle, quien acabó con 23 unidades, cinco tableros y cinco asistencias.
En los Knicks fue todo lo contrario, Jalen Brunson puso número de estrella -32 tantos, cinco rebotes y cinco asistencias-, pero nombres como Mikal Bridges y Landry Shamet, quienes eran las válvulas de escape cuando le hacían doble marca a Brunson, estuvieron apagados anotando 2 y 3 puntos, respectivamente.
Para San Antonio cada juego es de ganar o morir, por lo que mañana tienen la misión de equilibrar la balanza y regresar a su casa con la serie empatada.




