- La AMHPAC advirtió que, si Estados Unidos no elimina el arancel al tomate mexicano en junio, podría incluso aumentarlo en julio.
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MONTERREY, NL.- Aunque EU podría eliminar a finales de junio el arancel al tomate mexicano, tras la revisión extraordinaria en curso, si esto no sucede, el gravamen hasta podría aumentar en julio, tras otra evaluación de carácter ordinario, advirtió la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC).
Por un lado, el Departamento de Comercio de EU realizará el próximo mes la evaluación ordinaria anual a las importaciones de tomate mexicano, lo que abre la puerta a una “catástrofe”: que la Unión Americana aumente el arancel, si detecta un mayor margen de dumping, explicó Gustavo Robles, director jurídico de AMHPAC.
Por otro lado, sin embargo, esa evaluación podría cancelarse, en caso de que este mes la Comisión de Comercio Internacional de EU (ITC) decida rescindir definitivamente el gravamen del 17.09% a la hortaliza, como parte de una evaluación extraordinaria, derivada de una impugnación por parte de tres empresas.
Así, a menos que las autoridades estadounidenses fallen a favor de las empresas que lo impugnaron, la posibilidad de que el arancel incremente existirá una vez al año a partir del 2026, de acuerdo con Robles.
Señaló que, si el cobro alcanzara un 25% o un 30%, se volvería prácticamente impagable y arrebataría rentabilidad a la exportación tomatera de estados como Sinaloa, Sonora y Jalisco, además de que exigiría pagos retroactivos para cubrir la diferencia entre el 17.09% ya depositado y el nuevo porcentaje.
“Si el Departamento de Comercio encontrara evidencia de un aumento del dumping, sería catastrófico porque tendríamos un impuesto impagable y retroactivo. No lo hemos querido explorar junto con el T-MEC porque hay temas prioritarios para el País, y no así el tema hortícola”, dijo Robles.
Agregó que, además del aumento al cobro, existen otros tres posibles escenarios, que serían favorables para México: el primero, que desaparezca el arancel por la impugnación; el segundo, que EU opte por disminuirlo tras la revisión ordinaria; y el tercero, que se celebre un acuerdo bilateral entre Gobiernos a fin de eliminarlo.
Consideró que el último escenario sería preferible para los tomateros mexicanos, ya que un convenio representaría un consenso estable que difícilmente se tambalearía con presiones de los productores de Florida, mientras que las resoluciones comerciales ordinarias y legales extraordinarias suelen ser de carácter político.
Durante una audiencia de la ITC el pasado 19 de mayo, el argumento principal de AMHPAC en oposición al arancel fue que la exportación de tomate de México no crecerá exponencialmente a mediano plazo debido al encarecimiento de los fertilizantes y combustibles, la escasez de agua y la falta de mano de obra.
Otros opositores señalaron que el arancel vigente se basó en precios de hace tres décadas y que actualmente el tomate mexicano no compite con el de EU porque son de diferente calidad y tipo.




