- Congresistas de EU afirmaron que México incumple el T-MEC debido a los retrasos de Cofepris en la aprobación de biotecnología y agroquímicos.
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MONTERREY, NL.- Ante los retrasos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para otorgar permisos a biotecnología y agroquímicos extranjeros, México falla con la obligación establecida en el T-MEC de garantizar procesos de registro y aprobación transparentes, predecibles y basados en principios científicos, concluyeron congresistas estadounidenses.
Durante una audiencia, miembros del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y líderes del sector coincidieron en que la parálisis administrativa está perjudicando inversiones de largo plazo, ya que desarrollar semillas certificadas u otras tecnologías agrícolas tarda 13 años.
Por ello, propusieron condicionar la renovación del Tratado Comercial entre México, EU y Canadá (T-MEC) al cumplimiento total por parte del País en materia de registros de biotecnología -que incluye semillas genéticamente modificadas y productos como el glifosato- e instruir a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) a presentar una disputa formal por los retrasos masivos.
“México está fallando en cumplir con sus obligaciones relacionadas con el ritmo de las aprobaciones para biotecnologías agrícolas y productos alimentarios. La USTR debería presentar una demanda para iniciar un proceso de resolución de disputas”, dijo Neil Herrington, vicepresidente senior de la Cámara de Comercio de EU.
Inclusive, destacaron, podría aprovecharse la ventana de revisión del T-MEC para endurecer la aplicación de sanciones arancelarias a productos mexicanos en los casos en los que los paneles internacionales de resolución de disputas determinen que hubo incumplimientos por la inacción de la Cofepris.
Según los congresistas, la obstrucción de México a la agrotecnología de la Unión Americana por la vía administrativa prácticamente sustituye al decreto de 2023 que prohibió la importación de maíz transgénico, el cual fracasó porque un panel del T-MEC falló a favor de EU y el Gobierno mexicano tuvo que eliminar la restricción.
Y es que, advirtieron, si México deja de aprobar nuevas semillas y variedades del maíz, entre otros productos biotecnológicos, está “matando” el futuro de ese mercado por razones políticas, lo que, en el marco del convenio trilateral, se considera una barrera no arancelaria.
La USTR dijo que también ha detectado conflictos como obstáculos en el mercado de la papa, límites a la propiedad extranjera en el campo, trabajo agrícola forzado y pesca ilegal.




