- Autoridades de los tres órdenes de gobierno pusieron en marcha el Plan Operativo de Inspección a bares y centros nocturnos.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
PLAYA DEL CARMEN, Q. ROO.- En una ciudad donde la vida nocturna es parte del pulso turístico, autoridades de los tres órdenes de gobierno pusieron en marcha el Plan Operativo de Inspección a bares y centros nocturnos.
Es una estrategia que busca ordenar la operación de establecimientos con venta y consumo de bebidas alcohólicas y reforzar la seguridad en zonas de convivencia.
Durante el recorrido fueron inspeccionados 10 establecimientos. Las autoridades revisaron permisos de funcionamiento, documentación vigente, cumplimiento de horarios y disposiciones aplicables para la venta y consumo de bebidas alcohólicas.
Como resultado de las verificaciones, un establecimiento fue clausurado por irregularidades relacionadas con la venta de bebidas alcohólicas.
La autoridad levantó la Orden de Clausura OCP/00064/2026, con lo que quedó asentado el primer cierre dentro de este nuevo esquema de inspección interinstitucional.
La acción forma parte de los acuerdos tomados en la Mesa de Construcción de Paz y Seguridad, encabezada días atrás por la presidenta municipal Estefanía Mercado, con autoridades federales, estatales y municipales.
El primer despliegue se realizó de manera coordinada entre el Ayuntamiento de Playa del Carmen, a través de la Dirección de Cobranza y Fiscalización, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Secretaría de Protección Civil, Prevención de Riesgos y Bomberos.
También participaron la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional.
El objetivo, de acuerdo con el planteamiento institucional, es fortalecer la coordinación operativa en Playa del Carmen, Puerto Morelos y Tulum, tres destinos donde el turismo, la movilidad nocturna y la actividad comercial exigen una vigilancia constante.
En el operativo también participó el grupo Gepse Policía Antiextorsión, como parte de las acciones preventivas contra conductas delictivas que pueden afectar a comerciantes, trabajadores y visitantes.
El contexto no es menor. Playa del Carmen es uno de los puntos turísticos más dinámicos del Caribe Mexicano, que en 2020 registró 333 mil 800 habitantes, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi(
Además, concentraba 18 por ciento de la población total de Quintana Roo. A esa presión demográfica se suma la carga turística.
La Secretaría de Turismo de Quintana Roo reportó que el Caribe Mexicano recibió, de enero a abril de 2026, más de 6.9 millones de turistas registrados en oferta hotelera y otros tipos de hospedaje, con cifras mensuales superiores a 1.6 millones de visitantes.
En ese escenario, la operación de bares, restaurantes y centros nocturnos no sólo forma parte de la economía local, sino de la percepción de seguridad del destino.
La vida nocturna atrae consumo, empleo y derrama económica, pero también obliga a mantener controles sobre horarios, licencias, protección civil y venta responsable de alcohol.
El Ayuntamiento de Playa del Carmen informó que estos operativos continuarán en coordinación con el Estado y la Federación.
La apuesta oficial es que la supervisión no sea un acto aislado, sino una herramienta permanente para garantizar espacios seguros de convivencia para habitantes, trabajadores y visitantes de uno de los destinos más visitados de Quintana Roo.




