POR KUKULKAN
HAY TRAGEDIAS que conmueven a una nación. Y luego está la tragedia que vive la oposición mexicana desde 2018: intentar convencer al país de que la economía está en ruinas mientras los hombres más ricos de México siguen contando billetes con ambas manos. No debe ser fácil. Durante años, los profetas del apocalipsis económico anunciaron que la llegada de la Cuarta Transformación provocaría una fuga masiva de capitales, el derrumbe de los mercados, el cierre de empresas, la estampida de inversionistas y poco menos que la conversión de México en una sucursal tropical de Corea del Norte.
PERO los datos tienen la desagradable costumbre de arruinar los discursos. Resulta que en estos años de supuesta catástrofe económica, los bancos acumularon ganancias históricas superiores a un billón de pesos. Sí, un billón. Con “b” de banqueros felices. La banca privada obtuvo durante el sexenio de López Obrador utilidades por más de 1.07 billones de pesos, 68 por ciento más que durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Qué extraña manera de quebrar. Los mismos bancos que cada trimestre aparecen reportando ganancias récord son los que, según algunos analistas de café y sobremesa televisiva, operan en un país al borde del precipicio.
Y MIENTRAS eso ocurre, Carlos Slim y Germán Larrea protagonizan otra tragedia nacional: aumentar sus fortunas en decenas de miles de millones de dólares ¡Pobres multimillonarios¡ Tan mal les ha ido que algunos prácticamente duplicaron su patrimonio durante el periodo más “antiempresarial” de las últimas décadas. Debe ser agotador sobrevivir a tanta persecución. Pero la joya de la corona aparece cuando se revisa el negocio de las pensiones bajo el esquema de afores. Tan sólo entre enero y mayo de 2026, XXI Banorte obtuvo utilidades por mil 443 millones de pesos. Banamex reportó mil 306 millones. SURA ganó mil 244 millones. Profuturo sumó mil 222 millones.
LA LISTA continúa: PensionISSSTE, que opera bajo un esquema público, registró 930 millones. Coppel añadió otros 605 millones. Inbursa, propiedad del grupo de Carlos Slim, obtuvo 312 millones. Y Azteca, perteneciente al universo empresarial del usurero Ricardo Salinas Pliego, acumuló cerca de 280 millones de pesos. Ni siquiera las administradoras con menores resultados tuvieron un mal año: Invercap reportó 174 millones y Principal cerró con 135 millones de pesos. En total, más de siete mil millones de pesos en utilidades para las administradoras de ahorro para el retiro durante apenas cinco meses.
VISTO ASÍ, la verdadera pregunta no es por qué actúa así la derecha. La pregunta es cómo algunos siguen sosteniendo que el gran problema económico de México es una supuesta persecución contra los grandes capitales. Si algo muestran estas cifras es que los grandes grupos financieros han aprendido a convivir bastante bien con la transformación. Tan bien, de hecho, que continúan registrando ganancias históricas. En tanto, la narrativa opositora sigue atrapada en una paradoja fascinante. Por un lado, asegura que el país espanta inversiones. Por otro, la inversión extranjera alcanza niveles récord.
TAMBIÉN la derecha asegura que las empresas ya no quieren venir. Pero las compañías siguen anunciando miles de millones de dólares en nuevas inversiones. Afirma que los empresarios viven acosados. Y, sin embargo, sus balances financieros parecen reflejar más prosperidad que angustia. Si la economía mexicana realmente estuviera atravesando el apocalipsis descrito por los voceros de la derecha y comentócratas, entonces alguien debería avisarles a los estados financieros.




