- El puerto concesionado a la compañía está destinado a la exportación de piedra caliza.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO .- El gobierno federal negocia con la empresa estadounidense Vulcan Materials un acuerdo para resolver el conflicto por Calica, que incluye dar un nuevo uso al puerto concesionado a la compañía, actualmente destinado a la exportación de piedra caliza, reveló la presidenta Claudia Sheinbaum.
En la conferencia mañanera, informó que las conversaciones buscan poner fin al arbitraje internacional promovido por la empresa.
Sin embargo, dejó claro que no permitirá reanudar la explotación de piedra caliza en el predio que hoy forma parte de un Área Natural Protegida y que cualquier acuerdo deberá beneficiar a México.
“Es una concesión que les dio el Estado mexicano a Vulcan de todo el puerto, que es un puerto muy importante para el país. Se está viendo si es factible llegar a un acuerdo.
“¿Qué condiciones estamos poniendo nosotros para el acuerdo? Pues que ahí ya no podría haber explotación y que al mismo tiempo el puerto se puede utilizar para otras cosas, porque hoy es solamente para la salida de piedra caliza”, afirmó.
Sheinbaum Pardo explicó que las negociaciones llevan varios meses y contemplan, además, que cualquier extracción futura de piedra caliza sólo pudiera realizarse en otro sitio ambientalmente viable y en volúmenes muy inferiores a los planteados por la empresa.
La presidenta mencionó que el acuerdo también deberá incluir la remediación ambiental de la zona explotada durante décadas por Calica, costo que tendrá que ser cubierto íntegramente por la empresa.
“Si se llega a un acuerdo, tendría que ver con que no hubiera afectación en el Área Natural Protegida para la explotación de la piedra caliza, que ese lugar pueda ser remediado y que hubiera una remediación ambiental de la zona que fue explotada. La empresa, totalmente la empresa”, sostuvo.
La jefa del Ejecutivo precisó que, mientras no exista un acuerdo, continuará el arbitraje internacional promovido por Vulcan Materials y por ello evitó hacer públicos los términos de la negociación.
“No lo hemos hecho público porque todavía no se llega a un acuerdo. Si no, seguiría el arbitraje hasta la solución final”, manifestó.
El conflicto se originó tras la clausura de las operaciones de Calica, filial de Vulcan Materials, por los daños ambientales ocasionados por la extracción de piedra caliza en la costa de Quintana Roo.
Posteriormente, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador decretó la zona como Área Natural Protegida, lo que derivó en un arbitraje internacional iniciado por la empresa al amparo del T-MEC.
De acuerdo con lo planteado, Vulcan busca, entre otras pretensiones, recuperar derechos para explotar hasta 400 millones de toneladas de piedra caliza durante cuatro décadas adicionales, obtener una indemnización por el cierre de sus operaciones y modificar la condición de Área Natural Protegida.
El gobierno federal rechazó la posibilidad de reabrir la explotación en el sitio y busca convertir el puerto en un activo con otros usos estratégicos para el país.




