- Las Fuerzas Armadas han tenido que duplicar sus acciones de inteligencia y redoblar los operativos, tanto en tierra como en el mar yucateco, contra las estructuras criminales dedicadas al trasiego de huachicol.
IGNACIO CANUL
MÉRIDA, YUC.- Las Fuerzas Armadas han tenido que duplicar sus acciones de inteligencia y redoblar los operativos, tanto en tierra como en el mar yucateco, contra las estructuras criminales dedicadas al trasiego de huachicol.
Si bien las autoridades federales —Guardia Nacional, Fiscalía General de la República (FGR), Marina y Ejército— y estatales no publican una cifra oficial acumulada y única sobre el número de operativos exclusivamente dedicados al huachicol por entidad, sí reportan periódicamente los aseguramientos como parte de los informes globales de seguridad.
De modo que las dinámicas operativas contra el huachicol en Yucatán no provienen de tomas clandestinas en ductos de Pemex, debido a que el estado carece de una red de poliductos activos como la que existe en el centro del país, sino del transporte irregular por carretera mediante pipas y contenedores.
El huachicol marítimo también va en aumento, con el suministro ilegal de combustible para embarcaciones pesqueras, así como el robo sistemático de motores de lanchas y gasolina a pescadores, con el fin de contar con reservas para el traslado de combustible ilegal.
Por ello, los operativos se concentran en las carreteras de ingreso al estado, como la Mérida-Campeche, y en municipios periféricos o costeros como Progreso, Kanasín, Umán y Seyé. Destacan las revisiones en retenes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), en coordinación con la Guardia Nacional, así como los cateos coordinados por la FGR.
Los límites con Campeche se han convertido en la franja con mayor volumen de decomisos e intervenciones de las Fuerzas Armadas. Operativos recientes de la Secretaría de Marina (Semar) y la FGR en municipios colindantes y costeros, como Carmen y Champotón, han resultado en el aseguramiento de predios con miles de litros de hidrocarburo ilegal, combustible de aviación (gas avión) y vehículos de distribución.
Los filtros de control en la frontera entre Campeche y Yucatán, particularmente en el tramo Halachó-Campeche, registran constantes inspecciones a tractocamiones de carga pesada, que realizan descargas en poblados con el fin de vender combustible ilegal en parajes alejados de las zonas urbanas.
Por lo que hace a la frontera con Quintana Roo, las acciones se concentran en Chemax y Valladolid, así como en los accesos hacia Cancún y Playa del Carmen.
El trabajo de las Fuerzas Armadas se enfoca en el control del transporte de combustible robado o de procedencia no acreditada, destinado a abastecer maquinaria pesada y embarcaciones turísticas.
Las intervenciones en esta zona suelen integrarse en operativos mixtos de vigilancia de la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas en tramos carreteros federales, particularmente en la Carretera 180.




