NIDO DE VÍBORAS

1718
NIDO ANIVERSARIO Q. ROO

Por KUKULKÁN

A PUNTO de cumplir 47 años de fundación como ‘estado libre y soberano’, Quintana Roo está por dar su salto cuántico hacía un crecimiento fuera de toda proporción en relación con lo que anteriormente venía experimentando con gobiernos emanados del PRI, controlados por familias económicas poderosas de Cozumel y de Chetumal, la capital del estado que es el centro histórico de la lucha de habitantes para que el antiguo territorio fuera reconocido como otra entidad de la República Mexicana.

EL 8 de octubre de 1975 comenzó a correr la vida constitucional de uno de los dos estados más jóvenes del país (el otro es Baja California Sur)… y de entonces a la fecha el poder se disputó bajo la ley no escrita ‘del péndulo’; un sexenio para un chetumaleño, otro sexenio para un cozumeleño, lo que en el camino fue generando disputas políticas entre ambos que llegaron al odio y la consecuente pérdida del poder con escándalos de corrupción de varios de sus gobernadores, dos de ellos (de un total de ocho) en prisión.

A QUIENES gustan de las estadísticas les queda claro que este 25 por ciento de gobernadores en la cárcel (Mario Villanueva Madrid y Roberto Borge Ángulo, y con ellos también el último candidato priista derrotado Mauricio Góngora Escalante así como toda una cauda de ex funcionarios estatales acusados por peculado, defraudación, abuso de autoridad y saqueo al patrimonio estatal) es una fotografía del apetito desmedido a enriquecerse a costa del erario público, no de todos los gobernadores que lleva Quintana Roo, también hay sus contadas excepciones.

A PARTIR del 25 de septiembre entrante, por disposición de los quintanarroenses que salieron a votar, Mara Lezama Espinosa asumirá el cargo como gobernadora constitucional y con ello dará inicio a un gobierno que prometió la esperanza de una verdadera transformación del desarrollo social que contribuya a zanjar las injusticias y desigualdades sociales, que mantienen partido al estado en dos: los del norte y los del sur.

CON los exitosos destinos turísticos de Isla Mujeres, Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen y Cozumel, el norte del estado es un mundo de hoteles en constante ebullición de negocios, en cambio en el sur que incluye los municipios de Othón P. Blanco, Bacalar, Carrillo Puerto y José María Morelos sus habitantes subsisten a partir de la economía local que fluye gracias a las migajas de vacacionistas que se alejan de los resorts de pisos lustrados con servicio ‘all inclusive’.

EL COMENTARIO lapidario de muchos chetumaleños (a quienes tocó ver y disfrutar las mieles del boom económico de la capital del estado en el irremediable tiempo de la zona libre de impuestos a mercancías extranjeras, conocida popularmente como ‘falluca’), es que Chetumal es un pueblo fantasma, cuya principal fuente de ingreso son las nóminas de las dependencias públicas estatales de los tres poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, la mal llamada burocracia que ha sido la manzana de las discordia por generaciones.

PERO si la capital está en tales condiciones de subdesarrollo, el resto de los municipios del sur se dedican a subsistir como ‘Dios les da a entender’; a ellos el gobierno de la Cuarta Transformación que encabezará Mara Lezama les debe cumplir la reactivar economía prometida, si bien con los diversos proyectos de infraestructura que impulsa el Presidente Andrés Manuel López Obrador (el Tren Maya, los aeropuertos de Chetumal y Tulum, entre los principales) también con acciones consecuentes con los principios de la 4T para garantizar la paz y la tranquilidad, arrebatada por las delincuencias organizada y la institucionalizada también.

EL ÉXITO turístico de la zona norte de Quintana Roo, a pesar de las políticas públicas aplicadas en su momento por los diferentes gobernadores; Cancún, Playa del Carmen Tulum, Cozumel, Isla Mujeres, se venden solos por su riqueza marítima de playas blancas y mar azul turquesa. Una auditoría interna practicada al extinto Consejo de Promoción Turística diagnosticó que, en los presupuestos para tal efecto, de cada peso se ejercían sólo 3 centavos para la promoción en el extranjero y el resto en gastos de representación personal, relaciones públicas, viajes y eventos públicos de los gobiernos estatales.

SIGUE fresca la imagen cuando en 2012 el gobernador Roberto Borge, para elevar mundialmente su imagen, organizó la Copa Mundo Maya en la que participó como invitado especial el astro argentino Lionel Messi, todo pagado con los fondos del Consejo de Promoción Turística.

QUE ya no sucedan cosas como esa, es un reto que tiene la virtual gobernadora a escasos dos meses de asumir el mandato, y de ahí vendrá la urgencia de empezar pronto con acciones porque ya debió haber mucho tiempo para la planeación, además de que la línea federal ya está dictada para frenar abusos de poder de los servidores públicos, así como actos de corrupción. Por lo pronto, Mara Lezama hereda una lista de procesados de la mafia del poder encabezada por los ex gobernadores Félix González Canto y Roberto Borge contra quienes el gobierno del ‘cambio’ del gobernador Carlos Joaquín González emprendió acciones penales por el escandaloso saqueo del presupuesto público durante sus respectivos mandatos. ¿Concluirá Mara la tarea? Es pregunta de novatos.

@Nido_DeViboras