Quiero un país de clase media: Xóchitl Gálvez

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Quiero un País de clase media: Xóchitl Gálvez
  • Xóchitl decide pisar el acelerador en busca del tiempo perdido y se hace rodear de un vario pinto grupo de políticos para la etapa que viene.
MAYOLO LÓPEZ / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- La candidata de las “clases medias” decide ir por más. Al conjuro de la presentación del equipo que bosquejará su plan de Gobierno, Xóchitl Gálvez avisa que quiere —o pretende—- una rebanada más grande del pastel.

Para intentar remontar en las encuestas, la abanderada presidencial del bloque opositor está resuelta a buscar, también, el voto de los pobres, o de los que quieren dejar de serlo.

“Quiero ser la candidata de los que quieren dejar de ser pobres y busca fortalecer a las clases medias”, define.

En una etapa crítica de su precampaña, Xóchitl decide pisar el acelerador en busca del tiempo perdido. Y se hace rodear de un vario pinto grupo de políticos para la etapa que viene.

La hidalguense encarga a Carlos Urzúa las finanzas públicas. Seguramente el primer secretario de Hacienda de la 4T le podrá aportar santo y seña de lo que se planteó al inicio del actual gobierno. Sí, hay menos pobres.

La figura de José Ángel Gurría cobra protagonismo en la presentación de un documento con las pautas a seguir para un eventual gobierno. “Imaginemos un gobierno que respete y haga respetar el Estado de Derecho”, propone.

“Imaginemos un gobierno donde las Fuerzas Armadas se ajustan a las necesidades que les marcan las leyes. Ese gobierno es posible, ese México es posible, con mejores equilibrios para los sectores”.

Otra destacada figura del priismo, Enrique de la Madrid, desfila con la encomienda de coordinar las mesas de trabajo para construir la plataforma de gobierno.

“Enfrentamos dos proyectos de país absolutamente antagónicos”, previene el extitular de Turismo, “pero todavía hay quienes piensan que necesitamos un gobierno paternalista, estatista, centralista, autoritario y cerrado al mundo. Ese no es el México que nos merecemos”.

La carta más aplaudida es la del senador Emilio Álvarez Icaza, cuya promoción y defensa de los derechos humanos le tiene un lugar reservado en el equipo. Otra que se lleva fuertes palmas es Consuelo Sáizar, en los terrenos de la cultura.

José Luis Luege se encargará de analizar y proponer soluciones a la pesadilla de la falta de agua. El diputado federal priista Rubén Moreira revisará el tema de seguridad. El senador priista Mario Zamora, extitular de la desaparecida Financiera Rural, velará por el sector agropecuario y la pesca.

A la exdiputada calderonista Eufrosina Cruz se le asignan los pueblos indígenas; a otro calderonista, Fernando Gómez Mont, el área de la justicia. Pablo Basáñez, ex acalde priista de Tlalnepantla, analizará la “gobernanza”.

Uno de los “Chuchos”, Jesús Ortega, revisará los gobiernos de coalición; su mujer, Angélica de la Peña, los derechos de las mujeres.

El diputado federal panista Juan Carlos Romero Hicks, la educación, ciencia y tecnología. El exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, las relaciones internacionales.

En el aire queda una interrogante: si Xóchitl es la figura que más ha denunciado la supuesta corrupción del obradorismo, ¿por qué no hay un responsable en esa área?

“Ojalá alguien levante la mano y diga ‘yo quiero encabezar esa mesa’”, desliza.

“México necesita a la clase media. Quiero un país de clase media fuerte, un México chingón, una economía orientada a la prosperidad, que ganes más y que te alcance”.

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