Ven con chinampa rescatar Xochimilco

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  • Tras un año de labores en San Luis Tlaxiatemalco, un humedal busca recuperar Xochimilco.
IVÁN SOSA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Un año después de ser creados en San Luis Tlaxiatemalco, un humedal con una chinampa busca demostrar que Xochimilco puede recuperarse.

Se trata de un depósito de residuos de la construcción de 5 hectáreas que fue transformado en un ecosistema, inició con la apertura de un cuerpo de agua de 2 hectáreas, abastecido por aguas tratadas saneadas por un humedal.

“Con la restauración hidroecológica empezaron a llegar aves que antes no venían, algunas migratorias desde Canadá”, expuso el especialista del Instituto de Ecología de la UNAM, César Abarca.

La chinampa es Patrimonio Mundial de la Humanidad, pero de 20 mil que había hace 30 años, subsisten 3 mil 500. Esto por la urbanización, los hundimientos del suelo, la menor cantidad y calidad del agua en los canales.

Para acreditar la factibilidad de rescatarla, fue generado el humedal con la chinampa, en donde ahora resurge la biodiversidad nativa de Xochimilco y Tláhuac, explicó Abarca.

Los ahuejotes son un componente. Los productores intentan utilizar la mayor superficie agrícola y otros árboles, de más ramas y copa amplia, crearían sombras, que limitarían el crecimiento de los cultivos.

“Con los ahuejotes no sucede eso, son árboles delgados, pasa la luz solar, detienen los vientos fuertes que erosionan el suelo y dan soporte a la chinampa en el canal”, explicó Abarca.

Los ahuejotes de Xochimilco se secan por el ataque del muérdago y el malacosoma. El laboratorio de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (Corenadr) identificó semillas resistentes a las plagas y estos árboles crecen en el sitio restaurado.

El espacio reciclado se encuentra en la sede de Corenadr, cuyos recursos públicos patrocinaron la conversión.

En el humedal, formado por tules y plantas acuáticas, habitan ranas. En mayo se prevé introducir ajolotes Ambystoma mexicano, especies que son bioindicadores de la calidad del ambiente.

“Sin calidad del agua, las ranas no estarían viviendo aquí. No es potable, pero es de buena calidad, adecuada para crear especies nativas, endémicas y en riesgo de extinción”, apuntó Abarca.

Para alimentar a los ajolotes se introducirán charales nativos en el cuerpo de agua, rodeado del humedal. incluido un pescado blanco.

La chinampa cultivará alimentos diferentes, con plantas tradicionales del Valle de México.

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