Propinan revés legal al Gran Solaris

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  • El proyecto hotelero pretendía construir un edificio de 14 niveles con 450 habitaciones.
MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN, Q. ROO.- La licencia de construcción del hotel Gran Solaris Cancún tendrá que esperar mejores tiempos para que se pueda alzar el pretendido All Inclusive colindante con Playa Delfines, en Cancún.

El documento señalado por expedirse de manera irregular desató una oleada de inconformidad entre ciudadanos, activistas y ambientalistas, por atentar contra el entorno medioambiental y opacar la vista de la última ventana al mar de este destino.

El proyecto hotelero pretendía construir un edificio de 14 niveles con 450 habitaciones, un par de restaurantes, estacionamientos en dos sótanos y albercas con dos jacuzzis y un bar.

Las instalaciones contemplaron también gaseo o escenario de bodas, canchas de usos múltiples, sanitarios exteriores y andadores sobre una superficie total por construir de poco más de 10 mil metros cuadrados.

La obra contaba con autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desde el 13 de julio de 2017, respecto a la totalidad de la superficie del predio de 18 mil 844.31 metros cuadrados ubicado en el lote 52-01, Manzana 53, Supermanzana 00B, de la Zona Hotelera.

El amparo número 23883568 radicado en el Juzgado Segundo de Distrito con sede en Quintana Roo se presentó el 8 de noviembre de 2018, y se impugnó la licencia de construcción de obra nueva 72296, folio número 1650.

El documento fue expedido durante la gestión del expresidente municipal de Benito Juárez, Remberto Estrada (2016-2018), a través de la Dirección General de Desarrollo Urbano, el 1 de diciembre de 2017.

El juicio de garantías fue gestionado por una persona cuyo nombre tiene las iniciales M.L.V. a la que se negó la suspensión provisional y después la definitiva, lo que prevaleció en una ampliación de demanda en junio de 2019.

Como parte del caso se presentaron pruebas periciales en materia de impacto ambiental, social y de riesgo ambiental, y al final se otorgó la protección y amparo de la justicia federal en una resolución dictada el viernes pasado.

El fallo legal fue contra el salvoconducto municipal como parte del litigio que tardó en resolverse más de un lustro.

La empresa Villas Solaris, S.R.L. de C.V. ha enfrentado otros señalamientos de grupos ambientalistas y activistas por el incumplimiento de algunos de los 17 términos y 13 consonantes impuestos por la autoridad federal ambiental.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en una visita de inspección de noviembre de 2017, comprobó que el cercado perimetral original del predio se hizo con postes metálicos introducidos al sustrato arenoso y fijados con concreto.

La cerca con placas metálicas se sustituyó con un muro que se había autorizado con altura máxima de 1.5 metros y que debía ser recubierto con piedra caliza de la región conforme a lo establecido en el Programa de Desarrollo Urbano del Centro Urbano de Cancún.

Pero lejos de cumplir con lo estipulado, la empresa construyó una barda que en algunas zonas llegó a más de tres metros, y sin contar con los permisos correspondientes.

Otra acción reprochada fue que, en la Zona Federal Marítimo Terrestre colindante al proyecto, en una superficie de 330 metros cuadrados, se hallaba un corral de incubación de tortugas marinas, que debía ser reubicado.

La protección ambiental federal más reciente decretada a esta zona de influencia, se dio con la emisión de un decreto presidencial que declaró el área natural protegida Playa Delfines con el carácter de área de protección de flora y fauna, para una superficie de 4.88 hectáreas (ha), el 15 de agosto de 2023.

El sitio con protección publicado en el Diario Oficial de la Federación se dio en una zona de amortiguamiento de tres polígonos, el número uno con superficie de 3.57 ha, el dos con 0.92 ha y el tres de 0.30 ha, éste último colindante al predio del proyecto hotelero.