- El Premier canadiense manifestó su preferencia por defender valores como la cooperación y el diálogo frente al pragmatismo y los alardes de la Casa Blanca.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, advirtió en el Foro Económico Mundial de Davos que el orden internacional atraviesa una ruptura, no tuvo necesidad de referirse directamente al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Pero su discurso, alabado y comentado en diferentes espacios, también destacó una disyuntiva tradicional de la política exterior canadiense.
Jean François Prud’homme, doctor en Ciencias Políticas y profesor-investigador de El Colegio de México (Colmex), explicó que el mensaje de Carney refleja las profundas diferencias entre la Casa Blanca y Ottawa, en particular sobre sus vínculos con los demás países.
“Fue un discurso que marcó un ‘hasta aquí’ en las tensiones con la Administración Trump. Lo hizo de manera relativamente clara, contundente, pero al mismo tiempo sin caer en esa lógica de comunicación que privilegia el Presidente Trump y los miembros de su Gobierno”, destacó en entrevista con Grupo REFORMA.
El Premier canadiense manifestó así su preferencia por defender valores como la cooperación y el diálogo frente al pragmatismo y los alardes que han caracterizado a la era del magnate republicano en la Casa Blanca.

“Las potencias intermedias deben actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”, dijo Carney en Davos.
Ese término podría ser clave para establecer un nuevo tipo de cooperación.
“Canadá propone una especie de ‘micromultilateralismo’, es decir, que en función de los problemas que se presentan en el escenario internacional, podría recurrir a un mecanismo que no siempre involucre a todos los países, sino que dé forma a coaliciones en torno a ciertos grupos”, destacó.
Carney viajó a China a mediados de enero para resolver sus diferencias con Beijing y, de paso, cerrar nuevos acuerdos económicos.
Esto generó críticas por parte del Secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, quien afirmó que la amistad entre Ottawa y Beijing socavaría la posición canadiense de cara a la renegociación del Tratado México-EU-Canadá (T-MEC).
Sin embargo, Prud’homme consideró precipitado tomar esa postura como un hecho.
“Creo que en Estados Unidos también hay intereses poderosos que buscan que se mantenga el T-MEC. Pienso, desde luego, en la Iniciativa Privada, pero también en fuerzas políticas en distintos estados que se benefician directamente del comercio con Canadá o con México”, señaló.
El investigador del Colmex destacó que la próxima semana visitará el País una misión comercial encabezada por el Ministro de Comercio entre Canadá y EU, Dominic LeBlanc.
Este viaje, de acuerdo con el experto, podría dar una perspectiva más clara de la postura que asumirán ambos países ante la negociación con Washington.


