El director de ventas del hotel Krystal Cancún, Félix Arroyo, dijo que las agencias brasileñas están invirtiendo fuerte en promoción.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- La puesta en marcha del visado electrónico para turistas brasileños que está vigente desde el 5 de febrero pasado, comenzó a reflejar efectos positivos en la industria turística de Cancún y de México, señaló Félix Arroyo.
El trámite en línea simplifica el ingreso de uno de los mercados latinoamericanos con más poder adquisitivo y de estancias más largas, destacó el director de ventas del hotel Krystal Cancún.
El ejecutivo subrayó que la respuesta del mercado turístico ha sido inmediata, impulsando acciones promocionales por parte de agencias de viajes brasileñas.
“Ya hay una reacción clara. Las agencias están invirtiendo fuerte en promoción porque ahora el turista brasileño sabe que puede viajar con mayor facilidad. Eso nos da muchísimo gusto”.
Luego del anuncio del visado electrónico, dijo, diversas agencias en Brasil comenzaron a solicitar promociones especiales para reforzar sus campañas de marketing y comunicar a los viajeros que ahora cuentan con más facilidades y certeza migratoria para planear sus viajes a México.
Para el hotel Krystal Cancún, el país sudamericano es un mercado estratégico. Incluso, cuando no existía esta facilidad migratoria ya se posicionaba como el principal emisor de turistas latinoamericanos para la propiedad, por encima de mercados tradicionalmente fuertes como Canadá.
“En nuestro caso, Brasil es el primer productor de Latinoamérica. Por eso celebramos que esta visa esté activa, porque no solo beneficia a Cancún, sino a todo México”.
Félix Arroyo indicó que, además de México y Estados Unidos, Latinoamérica se ha consolidado como el tercer mercado emisor de turistas hacia el destino, con Brasil a la cabeza, en un contexto donde el turismo estadounidense ha mostrado una ligera desaceleración, atribuida principalmente a factores económicos y no a cuestiones migratorias.
Una de las fortalezas principales del mercado brasileño, abundó, es su alto nivel de consumo y su interés por disfrutar experiencias completas durante su estancia.
A diferencia de otros mercados de corta duración, el turista brasileño suele permanecer entre cuatro y cinco noches como mínimo, debido a la distancia del viaje, que implica alrededor de ocho horas de vuelo.
“Son muy compradores, no solo consumen dentro del hotel, también salen a plazas comerciales, centros nocturnos, restaurantes y actividades fuera del complejo, les gusta conocer, divertirse y explorar”.
Esta dinámica, añadió, genera una importante derrama económica que beneficia no solo al sector hotelero, sino también a comercios, operadores de tours, restaurantes y prestadores de servicios turísticos en general.
La facilidad migratoria que ofrece el visado electrónico comentó, se perfila como un factor clave para incrementar la ocupación hotelera en 2026, al eliminar obstáculos que anteriormente complicaban la planeación de viajes desde Brasil.
“El visado electrónico llega en un momento clave. Nos permitirá organizar mejor las ventas, las promociones y las campañas en Brasil, y eso se va a reflejar en una mayor ocupación”, concluyó.


