- La mecánica es ofrecer dinero rápido desde unos cuántos miles hasta 20 mil pesos; sin trámites ni verificación en el buró de crédito.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CANCÚN, Q. ROO.- Las bandas del crimen organizado siguen su carrera imparable para estafar, extorsionar y robar la tranquilidad de víctimas, no sólo en las calles sino ahora en redes sociales y aplicaciones digitales.
Una modalidad en auge son los supuestos préstamos monetarios instantáneos que se “autorizan” sin gestión ni contratación por escrito, por parte de empresas fraudulentas o que suplantan la identidad de otras legítimas, cuando en realidad son ‘sucursales del engaño’.
El riesgo para los usuarios está tan cerca como responder un mensaje o pedir informes, cuando en realidad con un clic inofensivo se da acceso a mucha información personal a través del aparato celular.
No pasan más de 10 días desde que la víctima descarga aplicaciones fraudulentas cuando ya le piden su información o dejar acceso a sus datos personales o una identificación, y se ejecuta el engaño.
La mecánica es ofrecer dinero rápido desde unos cuántos miles hasta 20 mil pesos; sin trámites ni verificación en el buró de crédito.
Al acceder se solicita identificación oficial y número de teléfono, lo que es suficiente para ser víctima de estafa y extorsión.
Una empresa en línea identificada como fraudulenta de las muchas que abundan en línea se hace llamar “Crédito vivo”. Igual que otras aplicaciones irrumpen en la vida de las personas, toman contactos, fotografías y número de cuentas bancarias, datos que después utilizan para infundir miedo. A partir de ese momento, las víctimas viven un infierno.
Un ejemplo de otra forma en que operan estas redes consiste en que, sin consulta ni aviso previo, se hace un depósito bancario aparentemente legítimo. Son cantidades modestas, de 5 mil pesos, sin que los bancos notifiquen a través de alertas sino únicamente aparecen como mensajes en la aplicación bancaria.
EL ENGRANAJE
Este tipo de estafas provienen de otras aplicaciones fraudulentas como “Crédito Money” (sin un origen claro) y “Ok Peso” (con números de teléfono con origen en Filipinas) y que inicialmente se comunican por mensajes o llamadas para notificar que “tu crédito ha sido aprobado”.
Otra que participa también del engaño es “Clip Cash”, que utiliza los números telefónicos 744-777-0753, y el mismo, pero con terminación 37 (cuya lada corresponde a Acapulco y zonas aledañas del suroeste de Guerrero).
Esta plataforma podría ser una versión fraudulenta de otra legítima que ofrece tarjetas de prepago o gestiona pagos en efectivo en tiendas de conveniencia.
En los sitios de estafa se utilizan también números “fantasma” que usan códigos internacionales, como 249-2376-9376 (aparentemente de Ontario en Canadá o Sudán al noreste de África).
Igualmente, el 823-9827-0055 que pareciera tener la estructura internacional de Brasil o de la que se advierte en internet como potencialmente fraudulento.
En esta red ilegal se usan también números de Ciudad de México, como 55-22-51-78-00 (sin un origen claro) o de algún otro desconocido como 591-6967-0426 (Bolivia). Ninguno de los anteriores está asociado a una institución, empresa o entidad financiera legítimamente constituida.
Igualmente aparece en este entramado la supuesta empresa “Avanza Cred”, con el teléfono 81-46-93-32-33 (con origen en Monterrey, Nuevo León), que pudiera estar asociado a cobranza o spam.
Desde este número se mandan mensajes con el saldo de la supuesta cuenta deudora o la confirmación de depósitos. Hay otras compañías fantasma como “Firak”, que para el engaño usan los números de teléfono 33-50-24-12-.11 (con código de Guadalajara), asociado presuntamente a cobranza y 64 65 68 87 05 (aparentemente de Ensenada, Baja California).
Desde ambos números se suele avisar la disponibilidad de cantidades diversas, como de 7 mil pesos con un reclamo de 12 horas para evitar una supuesta cancelación.
En esta lluvia de notificaciones, igualmente se usa el número 89-98-43-40-05 (Reynosa, Tamaulipas), que avisa a las víctimas de más presuntas transferencias exitosas ─tampoco solicitadas─ por 2 mil, 10 mil, 18 mil o hasta 20 mil pesos.
LA EXTORSIÓN
Como parte del modus operandi, la tarea de cobranza de los presuntos préstamos se da mediante mensajes intimidantes.
“Tu préstamo del producto Crédito Money ha vencido días. Y tu caso ha pasado a la Sección de Investigación Previa de Enjuiciamiento, iniciarán procedimientos legales en tu contra.
“Al mismo tiempo, los empleados acudirán a su domicilio y empresa para verificar la situación. (Copie en el navegador, descargue y reembolse)…”, y se anota una liga de acceso fraudulento para robar la información.
En esta etapa, se amedrenta, se exige el pago y la liquidación de supuestos intereses generados en horas, que por lo general son del 100 por ciento; es decir, el doble del monto depositado.
En menos de una semana, un adeudo de 5 mil pesos creció a 10 mil pesos que se justifican por presuntos intereses, a todas luces abusivos e ilegales. Todo es parte de un montaje bien estructurado.
La mecánica criminal incluye también seguir amedrentando a la víctima. Se le mandan fotos de familiares y amigos que se obtuvieron de manera ilegal al irrumpir archivos o de las redes sociales.
Se hacen llamadas telefónicas para exhibir a la víctima como morosa y compartir la amenaza. En esta carrera de la estafa y extorsión, las llamadas y mensajes suben de tono, se hostiga, se insulta y se atemoriza.


