- La Diócesis Cancún-Chetumal se prepara para un giro de timón tras 50 años bajo el liderazgo de los Legionarios de Cristo.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- La Diócesis Cancún-Chetumal se prepara para un giro de timón tras 50 años bajo el liderazgo de los Legionarios de Cristo.
Con la llegada de Monseñor Salvador González Morales, la Iglesia local inicia una etapa que el clero estatal define como una “oportunidad histórica” para enfrentar los desafíos y situaciones internas, pero principalmente estrechar lazos con la comunidad.
Para el padre David Martín Leal, del Santuario Guadalupano, la clave está en el origen del nuevo titular.
Al ser un obispo diocesano, su formación y compromiso están ligados directamente a la gestión local y no a una estructura internacional, como sucede con los Legionarios de Cristo.
“Es un cambio de fondo, un obispo diocesano vive la realidad de su grey sin los filtros de una organización externa; es administración pura y cercanía directa”, consideró Martín Leal ante los medios.
El relevo no será un acto administrativo más, el próximo sábado 28 de febrero, la capital del estado se vestirá de fiesta para la presentación oficial de González Morales.
La agenda del nuevo representante del clero en Quintana roo incluye una caminata de fe que partirá del cruce de las avenidas Andrés Quintana Roo y López Mateos.
Así como una misa solemne a las 7:00 de la noche en la parroquia de San Pedro y San Pablo, donde se espera a más de mil 600 fieles, así como la asistencia de los párrocos de las 16 iglesias de la zona centro y sur del estado.
A diferencia de visitas protocolarias del pasado, el programa preliminar de Monseñor González Morales pone énfasis en la escucha.
Se han programado mesas de trabajo con sacerdotes, agentes pastorales y laicos para diagnosticar de primera mano las inquietudes de la comunidad católica en el sur de Quintana Roo.
Este cambio de estafeta es visto por los sacerdotes locales, entre ellos el decano Pedro Cortés y el padre Mario Moo, como el inicio de una reorganización necesaria para fortalecer la fe ante los desafíos sociales que enfrenta la entidad.
La llegada de Monseñor Salvador González Morales cierra un ciclo de medio siglo en el que la prelatura (hoy diócesis) estuvo bajo el signo de los Legionarios de Cristo.
Esta etapa comenzó con Monseñor Jorge Bernal Vargas, quien lideró desde 1970 hasta su retiro, seguido por Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, también perteneciente a la congregación.
Durante estas cinco décadas, la estructura eclesial de Quintana Roo se consolidó bajo la visión y los métodos de esta orden religiosa.
Ahora, por primera vez en la historia moderna del estado, el mando pasa a un sacerdote que no pertenece a una congregación, sino que responde directamente a la estructura de la Iglesia local.


