- La Dirección de Servicios Públicos de Benito Juárez inició labores de limpieza intensiva en las playas tras el recale de aproximadamente 50 toneladas de sargazo registrado este lunes.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- La Dirección de Servicios Públicos de Benito Juárez inició labores de limpieza intensiva en las playas tras el recale de aproximadamente 50 toneladas de sargazo registrado este lunes.
La acumulación de la macroalga se concentró principalmente en el litoral que abarca desde Playa Gaviota Azul hasta Playa Delfines, siendo Playa Coral la zona con mayor afectación reportada.
Antonio de la Torre Chambe, titular de la dependencia, informó que desde las primeras horas del lunes se desplegó una brigada de 80 trabajadores de la Dirección de Pozos y Playas.
Para agilizar el retiro de los residuos, el personal cuenta con el apoyo de tractores equipados con barredoras mecánicas.
Aunque el funcionario no catalogó este evento como un recale masivo, reconoció que el volumen es superior al observado en semanas anteriores y, en lo que va del año, llega ya a entre 140 a 150 toneladas.
Ante el inicio de la temporada crítica de sargazo, prevista para finales de marzo, la presidenta municipal, Ana Patricia Peralta de la Peña, señaló que existe una coordinación entre los tres órdenes de gobierno y el sector privado.
Bajo los términos de sus concesiones, los hoteles con frente de playa son responsables de la limpieza de sus arenales.
No obstante, el Ayuntamiento mantiene abierto un esquema de colaboración para facilitar el acceso de maquinaria municipal a través de propiedades privadas y apoyar en la recolección si la capacidad operativa de los centros hospedaje se ve superada.
El reporte meteorológico indica un comportamiento atípico en el ciclo del alga este año; mientras que históricamente los arribos iniciaban entre mediados de febrero y finales de marzo, en enero de 2026 se recolectaron ya seis toneladas.
De la Torre Chambe atribuyó este adelanto a la dinámica de los frentes fríos, que desplazan el sargazo acumulado entre el Golfo de México y el litoral caribeño hacia las costas de Quintana Roo.
A pesar de los trabajos de remoción, las autoridades municipales enfatizaron que las condiciones generales de las playas permanecen aptas para el uso turístico, manteniendo los estándares de calidad en el color del agua y la limpieza de la arena blanca que caracteriza al destino.
Señaló que estarán sosteniendo reuniones con la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente estatal, así como la Secretaría de Marina, con el fin de evaluar las estrategias que funcionaron el año pasado para la atención al recale, así como aquellos puntos en los que puede mejorarse.


