- La Federación Mexicana de Futbol avaló la incorporación de un nuevo equipo en la Liga de Expansión MX.
JORGE GONZÁLEZ
VERACRUZ, VER.- El futbol profesional está de regreso en Veracruz. La Federación Mexicana de Futbol (FMF) avaló la incorporación de un nuevo equipo en la Liga de Expansión MX.
Es un proyecto que se perfila bajo el nombre de “Piratas” y que tendría como sede la zona conurbada Veracruz–Boca del Río.
La decisión representa el retorno de una plaza históricamente ligada al futbol, luego de la desaparición de los Tiburones Rojos en 2019, en medio de problemas administrativos, adeudos y sanciones que dejaron al estado sin representación en el ámbito profesional.
De acuerdo con información difundida en medios deportivos, el nuevo club surgiría a partir de la adquisición y traslado de la franquicia del Club Celaya, mecanismo permitido por la Liga de Expansión y aprobado por su asamblea.
Este modelo, aunque legal dentro de la estructura del futbol mexicano, reabre el debate sobre la estabilidad y transparencia en la gestión de franquicias, así como la construcción de identidad en equipos que no nacen desde procesos locales.
El debut del conjunto veracruzano está previsto para el torneo Apertura 2026, aunque aún se encuentran en proceso detalles clave como el registro oficial del nombre, el escudo y la integración del plantel.
El equipo jugaría en el estadio Luis “Pirata” Fuente, inmueble emblemático del puerto que recientemente fue rehabilitado y cuya reapertura ha sido vista como una pieza central para el regreso del futbol profesional.
Más allá de lo deportivo, el estadio representa un espacio de identidad colectiva para la afición veracruzana, que durante años mantuvo una relación estrecha con su equipo, incluso en contextos de crisis institucional.
El anuncio ha generado expectativas entre aficionados, comerciantes y sectores vinculados a la economía local, que ven en el futbol un motor de reactivación en áreas como el turismo, el comercio informal y los servicios.
Sin embargo, también persiste una memoria crítica entre la afición, marcada por el colapso de los Tiburones Rojos, lo que ha derivado en una recepción cautelosa ante el nuevo proyecto.
Especialistas en deporte y sociedad advierten que el éxito del equipo no dependerá únicamente de los resultados en la cancha, sino de factores como transparencia en la gestión administrativa, estabilidad financiera, vinculación con la comunidad local y construcción de identidad propia.
El regreso del futbol profesional a Veracruz se inserta en un contexto más amplio de reconfiguración del deporte en el país, donde la Liga de Expansión ha buscado consolidarse como un espacio de desarrollo, aunque aún enfrenta cuestionamientos por la ausencia de ascenso a Primera División.
En este escenario, Veracruz reaparece como una plaza estratégica, tanto por su historia futbolística como por su peso social y mediático.
Para miles de aficionados, el anuncio significa la posibilidad de recuperar una tradición interrumpida.
No obstante, el nuevo equipo –independientemente de si mantiene el nombre de “Piratas”– tendrá el reto de construir su propia legitimidad en una afición que ya vivió una ruptura profunda.
A más de seis años de la desaparición de su último club, Veracruz vuelve al mapa del futbol profesional, en un proceso que combina nostalgia, expectativa y exigencia social.


