- El Gobierno de Estados Unidos acordó retirar de forma permanente las acusaciones de evasión fiscal contra el Presidente estadounidense, Donald Trump.
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WASHINGTON, EU.- El Gobierno de Estados Unidos acordó retirar de forma permanente las acusaciones de evasión fiscal contra el Presidente estadounidense, Donald Trump, lo cual amplía un polémico acuerdo extrajudicial con el Servicio de Impuestos Internos (IRS).
El acuerdo, difundido por el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas e inglés) y firmado por el Fiscal general interino Todd Blanche, establece que el IRS tiene prohibido perseguir cualquier reclamación fiscal pendiente al 18 de mayo contra Trump, sus hijos Eric y Donald Trump Jr., así como contra la Organización Trump.
El documento también impide investigar a otros allegados y socios del Presidente en relación con auditorías fiscales actuales.
Sin embargo, el acuerdo se refiere únicamente a las auditorías existentes y no a futuras, indicó el DOJ en respuesta a una solicitud de comentarios de la agencia AP sobre la ampliación del acuerdo.
La medida forma parte de la resolución de la demanda por 10 mil millones de dólares que Trump presentó en enero contra el IRS y el Departamento del Tesoro, tras la filtración de sus declaraciones fiscales a medios de comunicación. Un ex contratista del IRS fue condenado en 2023 a cinco años de prisión por divulgar esos registros tributarios.
Aunque el acuerdo original señalaba que Trump no recibiría compensación económica y sólo obtendría una disculpa formal del Gobierno, el nuevo anexo elimina posibles reclamaciones tributarias pendientes, lo que expertos consideran una protección extraordinaria frente a futuras investigaciones fiscales.
Daniel Werfel, ex comisionado del IRS durante la Administración Biden, afirmó que desconocía antecedentes en los que la agencia aceptara “renunciar permanentemente” a examinar declaraciones fiscales de una persona o empresa.
Según dijo, el acuerdo otorga a Trump y a su familia reglas fiscales distintas a las del resto de los estadounidenses.
Demócratas y organismos de vigilancia ética calificaron el acuerdo como corrupto, opaco y un posible fondo discrecional para recompensar a aliados políticos con recursos públicos. El líder republicano del Senado, John Thune, también expresó incomodidad con la creación del fondo.
La Jueza federal Kathleen Williams, quien supervisaba el caso, cerró el litigio el lunes y cuestionó la falta de transparencia del Gobierno sobre los términos del acuerdo.
Señaló que ni el IRS ni el Departamento de Justicia presentaron documentos suficientes para demostrar que la conciliación era apropiada.



