- La venta de vehículos nuevos en México mantiene un ritmo sólido pese a la desaceleración económica.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La venta de vehículos nuevos en México mantiene un ritmo sólido pese a la desaceleración económica, impulsada por la disponibilidad de unidades con precios competitivos, una intensa competencia entre marcas y el creciente peso de fabricantes chinos, que han ampliado la oferta de modelos accesibles para los consumidores.
De acuerdo con Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), el comportamiento del mercado de autos nuevos contrasta con la desaceleración económica del País, ya que mientras el crecimiento del PIB ronda el 1 por ciento, las ventas de vehículos ligeros han avanzado más de 5 por ciento en los primeros meses del año.
El directivo explicó que el principal motor de este desempeño es la política de precios en el mercado, derivada de la fuerte competencia entre marcas y de las promociones vigentes en las agencias.
“Los consumidores están reconociendo la oportunidad de los precios bajos, acompañados de una disponibilidad de crédito que sigue a muy buen ritmo. Se está teniendo no únicamente una competencia muy fuerte entre los bancos y las financieras, sino que los plazos que se están ofertando en el país permiten adecuar la capacidad de pago de los consumidores y aprovechar los descuentos en los precios de los vehículos”, afirmó Rosales.
Añadió que los financiamientos a plazos de 60 a 72 meses han contribuido a mantener el dinamismo del mercado, al facilitar el acceso a unidades nuevas para una mayor cantidad de compradores.
No obstante, advirtió que el periodo de descuentos agresivos podría comenzar a moderarse durante la segunda mitad del año.
Explicó que la llegada de modelos 2027, la reducción en la rentabilidad de distribuidores y fabricantes, así como el impacto de algunos aranceles en vehículos importados, podrían reflejarse en los precios finales.
“La brecha entre el incremento de los precios en general, la inflación y los precios de los vehículos debe ir disminuyendo a lo largo del segundo semestre. Ha sido ya mucho tiempo el que está presente este ‘descuentismo’ en el mercado mexicano; la rentabilidad de las empresas distribuidoras y fabricantes ha disminuido de manera importante, más del 30 por ciento en promedio en el caso de las distribuidoras”, señaló.
Rosales indicó que, pese a la desaceleración de la economía nacional, el modelo econométrico de la AMDA mantiene la proyección de un nuevo récord de ventas para 2026, siempre que no se presente un deterioro significativo en los indicadores macroeconómicos.
En paralelo, la industria de autopartes mantiene cautela respecto a las perspectivas de producción. Julio Galván, representante del sector, consideró prematuro asegurar que México alcanzará un nuevo máximo histórico este año, debido a la incertidumbre asociada a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).




