- En Quintana Roo preocupa mantener la productividad en una economía turística y de servicios de alta intensidad, y en Mérida se considera una fiesta privada que poco contribuye a ser celebración popular.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- A unas horas de que inicie el Mundial de futbol, los organismos empresariales de la región sureste tienen opiniones distintas del aprovechamiento del mismo evento.
En Quintana Roo, la preocupación central es mantener la productividad en un estado de economía turística y servicios de alta intensidad.
En Yucatán, la lectura es que el torneo llegará apagado a Mérida, frenado por las propias restricciones comerciales del organismo organizador.
La presidenta de Coparmex Quintana Roo, Jovita Portillo Navarro, hizo un llamado formal al sector empresarial para implementar medidas preventivas que garanticen la continuidad operativa durante los encuentros de mayor audiencia nacional.
Al mismo tiempo, eviten afectaciones por ausentismo, retardos e interrupciones en la jornada laboral.
El desafío, dijo, no radica en el torneo en sí mismo, sino en la capacidad de las empresas para mantener la productividad y competitividad sin vulnerar los derechos de sus trabajadores.
El reto ocurre en una entidad cuya economía depende de manera preponderante del turismo, hotelería, gastronomía, comercio y los servicios.
“La verdadera prueba para las empresas durante el Mundial no será quién gane los partidos, sino quién logre mantener su operación, productividad y calidad en el servicio sin generar conflictos laborales. La prevención siempre será más efectiva que la corrección”, señaló.
Desde el punto de vista jurídico, el organismo recordó que los partidos del Mundial no constituyen días de descanso obligatorio conforme a la Ley Federal del Trabajo.
Las obligaciones laborales se mantienen en los términos pactados entre trabajadores y empleadores, sin perjuicio de los acuerdos internos que cada empresa pueda adoptar.

Fiesta privada
A diferencia del escenario de Quintana Roo, donde el pulso turístico impone una alerta operativa, en Mérida la perspectiva empresarial es más escéptica respecto al impacto real del torneo en la actividad comercial de la ciudad.
El presidente de la agrupación en la capital yucateca, David Reyes, consideró que el efecto del Mundial será limitado, por la distancia con las sedes oficiales, las restricciones de transmisión y uso comercial impuestas por la FIFA.
Apuntó que las restricciones vinculadas a derechos de transmisión, publicidad y aprovechamiento comercial del evento han impedido que el torneo se convierta en una celebración popular más amplia en la capital yucateca.
“Pareciera que el Mundial se ha vuelto una fiesta privada y comercial de la FIFA. Ellos tienen los derechos y organizaron su evento, pero eso limita mucho que pueda vivirse como una fiesta popular”, comentó.
El empresario señaló que, fuera de algunos espacios que podrían habilitarse para el partido inaugural, las actividades comerciales y laborales continuarán de manera habitual en la ciudad.
Y añadió que, de existir menos restricciones para la difusión del torneo, habría mayor participación de comercios, más ambiente en espacios públicos y un impacto económico más visible para Mérida.




