- Donald Trump celebró sus 80 años con una función de UFC en los jardines de la Casa Blanca, un evento valuado en 60 millones de dólares.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
WASHINGTON, EU.- Mientras celebraba un acuerdo de alto al fuego entre Estados Unidos e Irán que podría poner fin a meses de conflicto en Medio Oriente, el presidente Donald Trump convirtió anoche los jardines de la Casa Blanca en sede de la UFC en una función que costó 60 millones de dólares y le sirvió de festejo de sus 80 años de edad.
El mandatario informó de un pacto con Teherán que contempla una tregua inicial de 60 días, la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz y el fin del bloqueo naval estadounidense.
El evento, denominado “UFC Freedom 250”, se realizó en una arena conocida como “The Claw”, construida en el jardín sur de la Casa Blanca. La estructura alcanzaba una altura superior a la del propio edificio presidencial.
Trump presenció las peleas junto a la primera dama, Melania Trump, ubicados al lado del tradicional octágono utilizado por la organización.
La jornada comenzó con la salida de Trump desde la Oficina Oval acompañado por el presidente de UFC, Dana White, uno de sus aliados más cercanos en el ámbito deportivo. Ambos se ubicaron posteriormente en el balcón Truman para escuchar el himno nacional estadounidense y observar el sobrevuelo de 12 aeronaves militares. Más tarde, un bombardero B-1 también pasó sobre la zona donde se desarrollaba el espectáculo.
Durante la velada, varios peleadores dedicaron mensajes de agradecimiento al mandatario tras sus victorias. Dos de ellos elogiaron la decisión de organizar el espectáculo en la residencia presidencial.
no de los vencedores, Josh Hokit, protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche cuando lanzó una declaración sobre la exprimera dama Michelle Obama frente al público y al propio presidente.
La función de la UFC, con 4 mil invitados, concluyó cerca de la medianoche con una sangrienta pelea donde el estadounidense Justine Gaethje, de madre sonorense y padre alemán, venció al favorito e invicto Ilia Topuria, quien terminó con el rostro deshecho. Salones de la Casa Blanca sirvieron como vestidores y zonas de práctica de los peleadores.
*Con información de agencias




