- El conflicto entre conductores de plataformas digitales y taxistas concesionados escaló en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
JORGE GONZÁLEZ
VERACRUZ, VER.- El conflicto entre conductores de plataformas digitales y taxistas concesionados escaló en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, luego del aseguramiento de varias unidades que operaban mediante aplicaciones como Uber, DiDi e InDrive, lo que detonó protestas, bloqueos parciales y nuevas exigencias de regulación.
Conductores de servicios por aplicación denunciaron que los operativos realizados por autoridades estatales derivaron en la retención de vehículos que prestaban servicio de transporte privado.
Exigieron la liberación inmediata de las unidades y la instalación de una mesa de diálogo con el gobierno del estado.
De acuerdo con los manifestantes, existe disposición para regularizar su actividad, pero reclaman reglas claras y condiciones equitativas para operar.
La tensión crece en una región donde las plataformas digitales han ganado presencia en los últimos meses.
Uber reactivó recientemente operaciones en la zona conurbada, ampliando las opciones de movilidad para usuarios que desde hace años demandaban alternativas al servicio tradicional de taxi.
Del otro lado, organizaciones de taxistas concesionados sostienen que los vehículos particulares que operan mediante aplicaciones representan una competencia desleal, al brindar un servicio similar sin contar –afirman– con las mismas obligaciones regulatorias, permisos y costos fiscales que enfrenta el transporte concesionado.
El sector taxista también ha presionado para que continúen los operativos contra unidades de app, argumentando que permitir su operación sin regulación debilita al sistema formal de transporte.
En semanas recientes, líderes del gremio incluso advirtieron sobre movilizaciones y bloqueos si las autoridades no intervenían.
Sin embargo, el conflicto trasciende la disputa entre transportistas; en el fondo, refleja un cambio más amplio en los patrones de movilidad urbana: una parte creciente de la ciudadanía prefiere servicios solicitados desde el celular por motivos de seguridad, rapidez, trazabilidad de rutas y previsibilidad en tarifas.
La discusión también ocurre en un contexto de malestar con el transporte tradicional.
Usuarios han señalado durante años problemas de cobros irregulares, falta de aire acondicionado, malas condiciones mecánicas y deficiencias en el servicio, factores que han impulsado la demanda por nuevas alternativas.
Incluso entre taxistas persiste presión económica por el aumento en combustibles, refacciones y mantenimiento.
Hasta ahora, el gobierno estatal no ha anunciado una regulación definitiva para las plataformas digitales en Veracruz.
El principal reto será encontrar un equilibrio entre modernización del transporte, competencia económica y protección del usuario, evitando que la disputa derive en una mayor afectación para la movilidad cotidiana.
En una zona metropolitana donde diariamente miles de personas se trasladan entre Veracruz, Boca del Río y municipios vecinos por motivos laborales, escolares o comerciales, cualquier interrupción en el transporte tiene efectos inmediatos sobre la economía y la vida diaria.




