- La Fiscalía del Estado de México aseguró más de 2 mil máquinas tragamonedas en 56 municipios por su presunto vínculo con el financiamiento del crimen organizado.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Más de 2 mil máquinas tragamonedas, presuntamente utilizadas para financiar estructuras criminales y enganchar a menores de edad, fueron aseguradas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) en 56 municipios de la entidad.
El aseguramiento se dio como parte de la operación 2 de Bastos, implementada desde el 13 de julio.
La dependencia también encontró monedas al interior de las máquinas, las cuales resguardó en 2 mil 579 bolsas y cuyo peso conjunto alcanza las 5 toneladas con 392 kilogramos.
Aunque el dinero todavía no ha sido contabilizado, la Fiscalía estimó preliminarmente que el monto podría superar los 5 millones de pesos.
Derivado del operativo, al menos cinco personas fueron detenidas. Tres por presunta extorsión y dos más por posible resistencia.
Sin embargo, la cifra podría aumentar conforme avances las investigaciones.
La FGJEM informó que las máquinas eran instaladas en tiendas, farmacias, barberías, locales comerciales y plazas, donde operaban como pequeños casinos disfrazados de juegos recreativos.
De acuerdo con las indagatorias, algunos de estos aparatos eran presuntamente utilizados por grupos delictivos para obtener recursos, extorsionar a comerciantes y captar a niñas, niños, adolescentes y amas de casa.
El mecanismo consistía en enganchar a los usuarios, financiarles apuestas después de que perdían dinero y, posteriormente, obligarlos a participar en robos, venta de droga u otras actividades para pagar sus deudas.
En otros casos, los operadores imponían las máquinas a pequeños comerciantes y regresaban periódicamente para retirar las ganancias.
En Tultitlán fue localizada una fábrica en la que se ensamblaban máquinas tragamonedas con componentes electrónicos y piezas importadas de China.
La Fiscalía mexiquense indicó que informará a la Fiscalía General de la República, debido a que la operación de juegos de azar y apuestas es de competencia federal.
En el ámbito local, las investigaciones que desarrollan las autoridades son por posibles delitos de extorsión, encubrimiento por receptación, apología del delito y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Las máquinas y el efectivo incautado por los agentes permanecerán bajo resguardo.
En tanto que las personas que reclamen su propiedad deberán demostrar la adquisición legal de los equipos y el origen lícito del dinero.




