- El acto de disculpa forma parte de un acuerdo reparatorio que el ex fiscal deberá cumplir para una suspensión condicional del proceso penal en su contra.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Rosa María, ex titular de la Fiscalía Especializada de Desaparición Forzada de Personas, reconoció públicamente omisiones e irregularidades cometidas durante su gestión al frente de la dependencia, en el caso de Francisca Mariner Flores Patrón.
Frente a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Cancún, admitió fallas graves en la supervisión del caso de la joven que fue reportada desaparecida en 2020 y cuyo cuerpo fue localizado hasta cuatro años después en la morgue del Servicio Médico Forense.
“Ofrezco mis más sinceras disculpas por las omisiones que llevaron a una identificación tardía”, expresó.
Reconoció haber tenido a su cargo la gestión y dirección de la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares.
La ex fiscal detalló que la responsabilidad no fue individual, al sostener que esta falla corresponde a un incumplimiento de carácter estrictamente institucional.
“Se falló en el deber de garantizar una supervisión rigurosa, eficaz y oportuna”, dijo sobre agentes del Ministerio Público, peritos y policías de investigación encargados de la búsqueda.
De acuerdo con Ariadne Song, asesora legal de la familia Flores Patrón, el acto de disculpa no fue un gesto aislado, sino parte de un acuerdo reparatorio que Rosa María deberá cumplir durante un año para acceder a una suspensión condicional del proceso penal en su contra.
Entre los compromisos pactados, explicó la abogada, se encuentra no generar actos de molestia contra las víctimas y reparar el daño moral y material mediante pagos económicos.
En caso de incumplimiento, advirtió, se cancelaría la suspensión y el proceso legal se reanudaría en su contra.
Para María Dolores Patrón Pat, madre de Francisca Mariner, la disculpa representa el cierre de un proceso marcado por el dolor y la búsqueda de justicia.
“Es un ciclo que cierra, porque mi corazón así lo está deseando”, dijo, acompañada de sus dos hijas.
Reconoció que la decisión de aceptar las disculpas no fue sencilla para la familia, pero la definió como necesaria para su sanación.
La madre recordó que las omisiones y el maltrato que enfrentó por parte de personal de la FGE la llevaron, junto con sus hijas y otras familias, a organizarse.
“Es por eso que se fundó el colectivo Madres Buscadoras de Quintana Roo, para acompañar a otras familias que están en el mismo proceso que nosotros, sin conocimiento, sin saber a dónde o a quién dirigirse”, relató.
Patrón Pat recordó episodios de violencia y resistencia durante su búsqueda, incluido un hecho ocurrido en el mismo lugar donde se ofreció la disculpa pública.
“De hecho, este mismo lugar, el ex fiscal Montes de Oca, me mandó golpear al estar pegando fichas de mi hija”, denunció.
Añadió que el desgaste emocional se extendió también a sus hijas, no obstante, reconoció el trabajo de la actual administración de la Fiscalía por avanzar en las diligencias contra los funcionarios señalados de negligencia en el caso.
“Ese fue siempre mi objetivo, hacer que los servidores públicos reconozcan su error, su negligencia y omisión en los casos de personas desaparecidas, en este caso de mi hija, Francisca Mariner”, explicó.




