- En el seno de la bancada de Morena en el Senado de la República se trabaja por una “candidatura de unidad” para la presidencia de la Mesa Directiva.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- En el seno de la bancada de Morena en el Senado de la República se trabaja por una “candidatura de unidad” para la presidencia de la Mesa Directiva.
Uno de los aspirantes, el tabasqueño Óscar Cantón Zetina, y el jefe de la bancada, Ignacio Mier Terán, revelaron que hay intentos para alcanzar esa fórmula.
Si fracasaran las negociaciones, coincidieron en señalar, los integrantes de la fracción parlamentaria resolverían en urnas la decisión el 31 de agosto próximo, un día antes de la apertura del periodo ordinario de sesiones, cuando concluya la gestión de Laura Itzel Castillo, que convalece en un hospital tras resentir la fractura de un tobillo.
“Estamos trabajando en la búsqueda de una candidatura de unidad, vamos a ir en unidad”, explicó Cantón Zetina.
“Pero no hay que tenerle miedo a la democracia y a la votación. Vamos a tener una candidatura de unidad”, repuso.
“En eso estamos trabajando”, aceptó el jefe de la bancada. “Todos ellos son políticos muy experimentados, son sensibles y tiene plena madurez”.
Además del tabasqueño Cantón Zetina, han entrado a la puja por el relevo de Laura Itzel Castillo el mexiquense Higinio Martínez, el veracruzano Manuel Huerta Ladrón de Guevara, y también se ha mencionado al oaxaqueño Alejandro Murat.
Movimiento político
El relevo de Castillo Juárez se perfila como uno de los movimientos políticos relevantes de cara al inicio del próximo periodo ordinario de sesiones, luego de que la legisladora deje el cargo para incorporarse al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum como titular de la Secretaría de las Mujeres.
Castillo Juárez llegó a la presidencia del Senado el 1 de septiembre de 2025, después de ser electa por unanimidad por la bancada de Morena y posteriormente avalada por el Pleno con 101 votos.
Su llegada representó el relevo de Gerardo Fernández Noroña al frente de la Cámara Alta.
Su salida no significa, en principio, el abandono de su escaño, ya que la legisladora fue electa para integrar la LXVI Legislatura hasta 2027.
Sin embargo, al asumir una responsabilidad dentro del Ejecutivo federal deberá dejar la conducción de la Mesa Directiva, cargo que tiene una duración anual y que será renovado para el siguiente periodo legislativo.
La sucesión ha comenzado a generar movimiento dentro de Morena. Desde julio pasado, el senador Higinio Chávez fue el primero en formalizar su interés en presidir la Mesa Directiva, al entregar a Castillo una carta para participar en el proceso.
La propia presidenta del Senado confirmó entonces que había recibido esa solicitud y dejó abierta la posibilidad para que otros legisladores se sumaran.
La definición corresponderá a la mayoría parlamentaria de Morena y deberá concretarse antes del inicio del nuevo periodo de sesiones.
La elección de quien encabece la Mesa Directiva no es un asunto meramente administrativo: el presidente o presidenta del Senado conduce las sesiones del pleno, representa institucionalmente a la Cámara y tiene entre sus responsabilidades garantizar el desarrollo de los trabajos legislativos.
El proceso ocurre, además, en un momento de reajuste político dentro del Senado, donde Morena y sus aliados mantienen la mayoría y deberán definir quién tendrá la responsabilidad de conducir los debates parlamentarios durante el tercer año de la LXVI Legislatura.
La salida de Castillo Juárez también tendrá una particularidad: su relevo en el Senado estará acompañado por su incorporación directa al Gobierno Federal.
El movimiento representa, por tanto, un doble ajuste: Morena deberá encontrar una nueva figura para conducir los trabajos del Senado, mientras que el Ejecutivo incorpora a una legisladora con una larga trayectoria política vinculada a la izquierda y al movimiento encabezado durante años por Andrés Manuel López Obrador.
*Con información de Agencia Reforma




