- Terminaron 90 minutos de suplicio y los abucheos resonaron en el Estadio Olímpico Universitario.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Terminaron 90 minutos de suplicio y los abucheos resonaron en el Estadio Olímpico Universitario.
Pumas tenía una oportunidad inmejorable para reconciliarse con su afición luego de fracasar en la Leagues Cup, pero en lugar de eso hizo aún más evidente su mal momento al empatar 0-0 contra Querétaro en un partido para el olvido.
El Club Universidad Nacional encontró la cura para el insomnio. El partido de ayer seguramente puso a dormir a más de uno y el resultado fue una afición completamente frustrada que no dudó un solo momento en abuchear a los jugadores en su propia casa en cuanto llegó el silbatazo final.
Porque en la cancha observaron a un equipo sin alma y sin idea de juego, que jamás encontró variantes para generar peligro en el arco queretano y que se limitó a intentar disparos de larga distancia o a que algún esfuerzo individual resolviera el encuentro, pero esta vez Robert Morales y Juninho Vieira no aparecieron.
Los Gallios plantearon un partido con un bloque bajo, el cual funcionó gracias al orden de su última línea y a la inoperancia de la ofensiva auriazul.
El técnico de los felinos, Esteban Solari, quiso inventarle una posición a Uriel Antuna al colocarlo como carrilero por izquierda, en una línea de cinco defensores, para reemplazar al lesionado Álvaro Ángulo. Pero esa variante dio como resultado una banda sin profundidad y un jugador que no pudo aprovechar sus principales cualidades al tener que jugar a perfil cambiado.
Después de varios bostezos bajo el sol en Ciudad Universitaria, la afición pasó de la ilusión a la desesperación y Pumas alargó su mala racha a cuatro partidos sin victoria entre la Leagues Cup y la Liga MX, además de seguir sin marcar gol tras dos partidos como local en el Apertura 2026.




