- Los espacios que el Municipio de Monterrey habilitó hace más de una década en la Alameda para ordenar el comercio informal ahora operan sin control.
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MONTERREY, NL.- Los espacios que el Municipio de Monterrey habilitó hace más de una década en la Alameda para ordenar el comercio informal ahora operan sin control.
En los quioscos se ha detectado la venta de cigarros sueltos, conexiones irregulares a la energía eléctrica y tienen señalamientos sobre otras actividades presuntamente ilícitas.
Tras recibir denuncias ciudadanas sobre la operación irregular de los puestos, ayer se detectó la venta de cigarros sueltos en al menos 13 de los 21 establecimientos que estaban abiertos, pese a que esta práctica está prohibida por la Ley de Protección contra la Exposición al Humo del Tabaco de Nuevo León.
Incluso, en los baños municipales se venden cigarros.
Vecinos denunciaron además que algunos puestos están conectados de manera irregular al cableado del sector. Cables instalados junto a la red eléctrica de CFE descienden por postes hasta algunos locales y de ahí se desprenden conexiones hacia otros negocios.
En algunos establecimientos hay medidores, mientras que otros únicamente cuentan con cajas de pastillas eléctricas.
De acuerdo con las denuncias, estas conexiones provocan variaciones de voltaje en las viviendas del sector y constantemente dañan luminarias.
Los vecinos también hicieron señalamientos sobre una presunta venta de estupefacientes en uno de los puestos ubicado en Pino Suárez y Aramberri.
Según los habitantes, el establecimiento opera las 24 horas y durante la madrugada se perciben olores a mariguana.
Oferentes que tienen entre 15 y 25 años trabajando en la plaza aseguraron que uno de los líderes cobra cuotas de hasta 550 pesos semanales y que estaría presuntamente vinculado con la CROC.
Otros comerciantes aseguraron pagar cada mes su permiso ante el Municipio, aunque fuentes del Ayuntamiento regio negaron recibir pagos por el uso de los puestos.
En febrero de 2012, durante la Administración de Fernando Larrazabal retiró cerca de 200 puestos en el parque y habilitó 20 puestos formales. Actualmente hay alrededor de 30 puestos.




