- Anfitriones de alojamientos de corta estancia rechazaron el límite de ocupación que planteó el Gobierno de la Ciudad.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Anfitriones de alojamientos de corta estancia rechazaron el límite de ocupación que planteó el Gobierno de la Ciudad.
En cambio, urgieron a definir una normatividad en conjunto, sin restringir al 50 por ciento del año sus actividades, equivalente a 182 noches.
Integrantes del Frente Unidos por la Hospitalidad consideraron que la prórroga prevista hasta diciembre es una oportunidad para que entre autoridades capitalinas y particulares se elabore un marco regulatorio en beneficio de quienes ocupan dicho servicio.
Argumentaron que los alojamientos de estancia temporal contribuyen a la economía formal, además de que generan empleos.
Solicitaron que en conjunto se revisen experiencias y resultados en otras ciudades, a fin de trabajar con evidencias que permitan determinar si medidas como el límite de noches permitidas para alquilar contribuyen en realidad a solucionar los problemas de vivienda en la
Ciudad o si generan consecuencias adicionales para el turismo y la economía local.
Ángel Torres, fundador de Todos Somos Anfitriones, consideró que responsabilizar al sector al que pertenece por el encarecimiento de vivienda es parte de un diagnóstico errado.
“Los anfitriones no son los responsables del problema de la vivienda”, dijo.
Comentó que el limitar las noches podría favorecer el turismo para los grandes operadores hoteleros, disminuir la posibilidad de que el gasto de los visitantes llegue a colonias y alcaldías alejadas de los corredores turísticos tradicionales.
Según datos presentados por el Frente, en la Ciudad de México existen más de 12 mil anfitriones; al menos 50 por ciento son mujeres, 15 por ciento son personas adultas mayores y 81 por ciento opera uno o dos inmuebles en promedio.
Limitar su operación durante casi 200 días, subrayaron, no es una solución para el problema de vivienda en la Capital.
Juan Pablo González, explicó que no se oponen a una regulación de su actividad sino a que la legislación determine de manera general cuántos días al año puede operar una propiedad.
“No estamos de acuerdo con ningún límite de ocupación”, recalcó.




