- El consumo de cristal (metanfetamina) avanza con velocidad preocupante entre adolescentes y jóvenes de Cancún.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- El consumo de cristal (metanfetamina) avanza con velocidad preocupante entre adolescentes y jóvenes de Cancún, al convertirse en la droga ilícita de mayor incidencia por encima del tabaco y la cannabis. Así lo alertó el Centro de Integración Juvenil (CIJ) al reportar un incremento del 15% en la atención durante el último año.
De acuerdo con Alfredo Hatchett Anaya, especialista del CIJ Cancún, el centro registra entre 12 y 18 consultas especializadas al día, lo que representa más de 400 atenciones mensuales. Tan solo en el periodo más reciente, precisó, se sumaron 260 casos nuevos, además del seguimiento brindado a pacientes que permanecen en tratamiento desde años anteriores.
El repunte, subrayó, se concentra en estudiantes de secundaria y bachillerato, etapas donde suelen aparecer las primeras conductas de riesgo. “Son momentos críticos: ahí se gestan los primeros consumos y los primeros problemas emocionales que, si no se atienden, avanzan hacia la vida adulta”, explicó.
El grupo predominante de pacientes atendidos se ubica entre los 16 y 23 años, un sector altamente vulnerable debido a la presión social, el acceso cada vez más fácil a sustancias psicoactivas y los constantes cambios emocionales propios de la edad.
Hatchett Anaya advirtió que el cristal muestra un aumento “significativo” impulsado por tres factores: su bajo costo, su disponibilidad en el mercado local y sus efectos rápidos e intensos.
A ello se suma la influencia del “boca a boca” entre jóvenes, que normaliza su consumo. En contraste, el especialista señaló que el consumo de tabaco ha tenido una disminución notable, aunque ello no compensa la creciente preferencia por sustancias más peligrosas.
Sin casos de fentanilo… por ahora
El CIJ Cancún no ha detectado hasta el momento casos de consumo de fentanilo entre los pacientes atendidos. No obstante, Hatchett advirtió que esto no significa que la sustancia no circule en el entorno social, sino que aún no ha llegado de forma visible a los servicios de atención de la institución.
Otro comportamiento relevante es el incremento en el consumo de alcohol entre mujeres, acompañado de un fenómeno positivo: más mujeres están solicitando atención especializada.
“Durante años hubo mucha discriminación —e incluso autodiscriminación— hacia las mujeres con problemas de consumo. El miedo a ser juzgadas las alejaba de los servicios. Hoy, ese estigma empieza a romperse, y vemos un aumento de mujeres buscando ayuda. Eso es sumamente alentador”, sostuvo.
La salud mental y consumo: una relación directa
Hatchett recordó que la salud mental y las adicciones están estrechamente relacionadas. En los jóvenes que atienden, los trastornos del estado de ánimo, como la depresión y el trastorno bipolar, así como los trastornos de ansiedad, son los padecimientos más frecuentes. Estos problemas psicológicos, recalcó, suelen detonar o agravar el consumo de sustancias.
El especialista subrayó que la tendencia observada en Cancún exige reforzar la prevención, el acceso a la atención y las estrategias comunitarias para llegar a estudiantes en edades tempranas, antes de que el consumo avance hacia etapas más severas.


