- Tras cuatro años de trabajo, internos del Centro Penitenciario de Papantla lograron su primera cosecha de vainilla.
JORGE GONZÁLEZ
XALAPA, VER.– Tras cuatro años de trabajo, internos del Centro Penitenciario de Papantla lograron su primera cosecha de vainilla como parte del Proyecto Xanath, una iniciativa de reinserción social que combina capacitación productiva, identidad cultural y rehabilitación comunitaria.
El programa, impulsado por la Secretaría de Seguridad Pública, involucra actualmente al menos 10 personas privadas de la libertad en el cultivo de esta orquídea, considerada un símbolo histórico y cultural de la región.
La primera etapa productiva concluyó hace unos días con la floración de 480 plantas y una producción de siete kilogramos de vainilla de primera, segunda y tercera calidad.
Debido a que se trata de la primera cosecha del proyecto, las autoridades determinaron que el producto sea donado, como parte del carácter social y comunitario de esta iniciativa.
El Proyecto Xanath dio inicio en 2021 y, por las características del cultivo, requirió un periodo de cuatro años desde la siembra hasta la primera cosecha.
Durante este tiempo, los participantes recibieron dos procesos de capacitación por parte de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, así como dos formaciones complementarias impartidas por un productor de la región, lo que permitió fortalecer sus habilidades técnicas y productivas.
La elección de la vainilla como eje del proyecto no es casual. Papantla es considerada la cuna mundial de este cultivo, domesticado por los pueblos totonacas desde tiempos prehispánicos y transmitido mediante técnicas ancestrales de cultivo orgánico de generación en generación.
Durante la época colonial, la vainilla de esta región fue llevada a Europa, donde se convirtió en un producto de lujo, y hoy mantiene alta demanda en la gastronomía, la perfumería y la repostería.
Con denominación de origen reconocida por México y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, Papantla es reconocida como la capital mundial de la vainilla, lo que refuerza su valor cultural, turístico y económico.
Este esquema de trabajo busca brindar herramientas laborales reales que permitan a los participantes reconstruir su proyecto de vida una vez que recuperen su libertad.
Además, se consolida como un plan único dentro del sistema penitenciario estatal que reconoce y fortalece a los pueblos indígenas, sector al que pertenece una parte importante de la población penitenciaria involucrada.
Durante dos visitas realizadas por la Cuarta Visitaduría de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Centro Penitenciario de Papantla fue reconocido como un referente a nivel nacional por las acciones implementadas en favor de la población indígena privada de la libertad.
Las autoridades estatales señalaron que las acciones de reinserción social se han establecido como una prioridad de esta administración.
Proyectos como Xanath demuestran que la reintegración a la sociedad es posible cuando se generan oportunidades reales de transformación, con enfoque productivo, humanista y de respeto a los derechos humanos.


