- En México y América Latina, las estafas digitales que suplantan a entidades de confianza representan la principal preocupación para 68 por ciento de los directores generales de empresas.
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CIUDAD DE MÉXICO.- En México y América Latina, las estafas digitales que suplantan a entidades de confianza representan la principal preocupación para 68 por ciento de los directores generales de empresas durante el presente año.
De acuerdo con el reporte “Ciberseguridad, habilitador de confianza y competitividad”, elaborado por Incode y Endeavor y presentado esta semana, los CEOs enfrentan un entorno marcado por diversas amenazas cibernéticas.
En primer lugar se ubican las estafas digitales; en segundo, el secuestro de datos e información confidencial, seguido por la presencia de software malicioso que se infiltra en los sistemas internos para el robo de información.
El informe señala que 65 por ciento de las organizaciones se percibe preparada en materia de ciberseguridad; sin embargo, sólo 17 por ciento evalúa de forma continua su estrategia, y apenas 13 por ciento de los líderes empresariales confía plenamente en su capacidad de respuesta ante un incidente cibernético grave.
Entre los hallazgos locales destaca que, en México, las startups otorgan el doble de importancia a la confianza del cliente y a la reputación frente a los grandes corporativos.
Asimismo, 58 por ciento de las organizaciones ha tenido que demostrar la solidez de sus sistemas de ciberseguridad ante clientes y proveedores.
Para hacer frente a estos riesgos, 54 por ciento de los corporativos en México utiliza herramientas de inteligencia artificial (IA) para detectar ataques y generar respuestas automatizadas, mientras que 31 por ciento de las startups emplea IA con el mismo fin.
Solo 5 por ciento del total de las empresas considera que la IA genera más riesgos que soluciones.
“La gobernanza empresarial tradicional no puede seguir el ritmo de la IA”, advirtió Kunal Anand, Chief Product Officer de F5.
Finalmente, alertó que, conforme esta tecnología se integre en servicios, procesos internos y toma de decisiones, las empresas -sin importar su tamaño- enfrentarán nuevos desafíos en materia de ciberseguridad.


