- Pese a retirar residuos del Río Pesquería, el Gobierno estatal y la Comisión Nacional del Agua son señalados por ignorar descargas contaminantes.
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MONTERREY, NL.- Aunque el Gobierno estatal y la Comisión Nacional del Agua presumen haber retirado miles de toneladas de residuos del Río Pesquería, desde hace un año se hacen de la “vista gorda” con la contaminación por descargas de aguas negras y desechos de hidrocarburos que impactan al cauce.
En el límite de Monterrey y Escobedo, una fuga de drenaje se mantiene activa afectando al río, y en García, un derrame de aparentes desechos industriales brota de una alcantarilla hacia el Pesquería.
La fuga de drenaje sanitario cumplió un año de registrarse en un talud del Canal Aztlán, muy cerca de su desembocadura con el río.
Las aguas negras corren hasta el cauce, que después las exhibe a lo largo de cientos de metros.
El sábado, EL NORTE publicó que el derrame de residuos de hidrocarburos ya tiene casi un año de contaminar al río de forma permanente.
Los desechos salen de una alcantarilla de drenaje que recibe las descargas del Parque Industrial Mitras, en García.
Ayer se comprobó que la descarga sigue activa, y continúan desprendiéndose olores a gas en toda esa zona.
La fuga contaminó notoriamente el río a lo largo de casi dos kilómetros, entre el Libramiento Noreste y el sector de La Alianza, abarcando tramos de García, Escobedo y Monterrey.
Entre los puntos contaminados por los derrames se ubica el tramo limpiado por el Estado y la Conagua, lo que incluso fue presumido por las autoridades el pasado 11 de febrero en comunicados por separado.
La Secretaría del Medio Ambiente aseguró que han retirado más de 55 mil toneladas de residuos y más de 50 estructuras irregulares durante los trabajos de limpieza en esa parte del río, en Monterrey.
En tanto, la Conagua indicó que reinició la limpieza en el Río Pesquería y que ha mejorado significativamente sus condiciones hidráulicas y ambientales.
La limpieza arrancó el 28 de agosto del 2023, y también participan los Municipios de Monterrey y Escobedo, además de la asociación Supera, mediante el denominado proyecto “Río Vive”.
Sin embargo, ninguna autoridad ha frenado la contaminación por los derrames de drenaje e hidrocarburos.


