Elmer Ancona Dorantes
Casos como los de Edith Guadalupe, de tan solo 21 años de edad, son los que más duelen, los que más sacuden la conciencia, los que más laceran al país, los que más horror y tormento generan en las familias. Los que rompen el corazón de la sociedad.
Es aquí cuando temas como los de Donald Trump, los de la guerra en el Medio Oriente, las confrontaciones contra el Papa León XIV, el alza de los productos básicos o la inflación pasan a un segundo plano.
Hoy en día, nada hay más importante para los mexicanos que la seguridad de sus jóvenes, de sus niños, de sus mujeres; temas como el de los feminicidios y las desapariciones son torales, urgentes.
Edith Guadalupe fue asesinada después de acudir a una cita de trabajo en la Colonia Santa María Nonoalco de la alcaldía de Mixcoac, en la Ciudad de México, un crimen que obligó a la presidenta Claudia Sheinbaum a hacer una declaración pública, por la repercusión mediática que tiene.
El caso de los feminicidios en México no es solamente grave, pasa a un estatus de urgente que debe ser calificado como de Lesa Humanidad, tal y como lo ha planteado la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el caso de las desapariciones en el país.
Una vez más, veamos los que dicen las instituciones federales sobre la cantidad de feminicidios que se han registrado en el país desde el 2018 hasta nuestros días. La fuente más oficial del gobierno federal para revelar este caso es el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp).
Los asesinatos contra mujeres en 2018 alcanzaron 896; en 2019 fueron 947; en 2020 alcanzaron los 949; en 2021 fueron 966; en 2022 se reportaron 947; en 2023 se registraron 864 y para el 2024, alcanzaron los 797.
Cabe precisar que el Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta mes con mes los presuntos delitos de feminicidio registrados en carpetas de investigación por fiscalías y procuradurías estatales.
Bajo este criterio, si se toman los años completos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador disponibles de 2019 al 2024, el acumulado arroja una cantidad de 5 mil 470 presuntos delitos de feminicidio.
Durante la administración de Claudia Sheinbaum —que inició el 1 de octubre de 2024— se han registrado oficialmente mil 131 feminicidios de octubre de 2024 a marzo de 2026.
Al hacer un desglose puntual, tenemos que de octubre a diciembre de 2024 se registraron 257 feminicidios, mientras que en todo el 2025 se cometieron 725 feminicidios.
Ahora bien, entre enero a marzo de 2026 se han documentado 149 feminicidios. El gobierno federal reportó una media de 1.66 feminicidios diarios en el primer trimestre de 2026; multiplicado por 90 días da 149 casos, cifra consistente con el comparativo oficial de ese trimestre.
Ante estos crímenes que duelen a todo el país, las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) han marcado su posicionamiento de una forma severa y puntual.
Amnistía Internacional México, por ejemplo, ha sostenido que la impunidad persiste en las instituciones y leyes destinadas a prevenir las violencias contra las mujeres, y vinculó la violencia feminicida con la ineficacia institucional para prevenir la violencia de género.
Además, ha pedido reconocer públicamente la magnitud del problema de los feminicidios y transfeminicidios y corregir las deficiencias en las investigaciones.
Por su parte, Fundación para la Justicia afirma que la crisis se agrava por la impunidad, la falta de investigaciones con perspectiva de género y la ausencia de políticas de prevención integrales y coordinadas.
Advierte que en México se mantienen cifras superiores a 10 mujeres asesinadas al día, con mayor saña en feminicidios y una conexión cada vez más visible con desapariciones y crimen organizado.
Mientras tanto, Intersecta ha insistido en que el Estado mexicano tiene problemas de política de datos sobre feminicidios, es decir, deficiencias en cómo se recogen y publican los datos, lo que dificulta tener una fotografía completa del fenómeno y diseñar mejores respuestas públicas.
Para rematar, EQUIS Justicia para las Mujeres, junto con otras organizaciones, planteó ante Cedaw en 2025 que en México persisten formas de discriminación y violencia contra las mujeres que exigen fortalecer la respuesta institucional.
En el informe presentado ante este organismo internacional por organizaciones civiles y difundido por la Red TDT, se afirma que en México la violencia de género contra las mujeres se ha incrementado y profundizado, y que han fracasado las medidas institucionales en materia de seguridad.
¿Cuántas Edith Guadalupe tienen que seguir muriendo en sus intentos por encontrar un trabajo digno en este país?
¿Cuántas Edith Guadalupe tienen que ser asesinadas de manera cruel al salir de sus escuelas, de sus hogares o de los centros de diversión?
¿Acaso basta con un “usted disculpe” o con un “lamentamos el hecho” expresado por las autoridades estatales y federales?
Algún día -y esperamos que sea lo más pronto posible- México dejará de ser un país de sacrificios humanos y volverá a humanizarse, a recuperar sus valores fundamentales como el del respeto a la vida.
Algún día, México dejará de tener fiscalías corruptas, que en lugar de dar resultados con oportunidad, desde que inician estos crueles asesinatos, dejen de sobornar a los familiares que acuden a estas instancias para encontrar respuestas.
Lo que nos queda claro hasta hoy es que, al igual que la familia de Edith Guadalupe, son los propios ciudadanos los que tendrán que actuar de inmediato para proteger a sus mujeres, para encontrar a las víctimas, porque de las autoridades no se puede esperar absolutamente nada.
@elmerando


