- Tres embarcaciones mexicanas zarparon rumbo a Cuba con cerca de 30 toneladas de ayuda humanitaria.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
ISLA MUJERES/PROGRESO, PENÍNSULA DE YUCATÁN, MEX.- Luego de sortear requisitos legales y de seguridad marítima, tres embarcaciones mexicanas, una de ellas bautizada simbólicamente como Granma 2.0, zarparon rumbo a Cuba con cerca de 30 toneladas de ayuda humanitaria; en una acción impulsada por colectivos ciudadanos ante la crisis energética y económica que enfrenta la isla.
Dos embarcaciones partieron desde Isla Mujeres, Quintana Roo, mientras que una más salió desde el viernes de Puerto Progreso, Yucatán, como parte del denominado “Convoy Nuestra América”; integrado por activistas del movimiento Global Movement to Gaza y organizaciones ciudadanas aliadas.
El cargamento, reunido mediante acopios ciudadanos en México y otros países, incluye alimentos básicos como arroz y frijol, medicamentos, artículos de higiene, leche para bebé, comida enlatada, bicicletas y 73 paneles solares portátiles, con el objetivo de cubrir necesidades esenciales, especialmente en materia energética.
Trámites, seguridad y coordinación oficial
La salida del primer barco, un pesquero de 75 pies llamado “Granma 2.0”, estaba prevista desde el jueves en Progreso, pero fue retrasada por autoridades portuarias que exigieron cumplir con medidas de seguridad y documentación legal.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se pidió a los organizadores cumplir con estos requisitos y adelantó que el gobierno mexicano también enviará una embarcación con otras 30 toneladas de ayuda humanitaria, lo que permitió coordinar la salida conjunta el viernes.
Se espera que las embarcaciones lleguen a La Habana los primeros días de esta semana, en una travesía que también contempla la salida de otras dos flotillas.
Participación internacional y mensaje político
Antes del zarpe, decenas de voluntarios participaron en la carga de insumos. Entre los participantes se encuentran miembros del Parlamento Europeo, el líder sindical estadounidense Christian Smalls y representantes de los Socialistas Democráticos de América.
“La solidaridad no se bloquea. Cuba necesita nuestra solidaridad”, afirmó Thiago Ávila, activista brasileño que forma parte de la tripulación.
La misión se desarrolla en un contexto de restricciones energéticas en Cuba, derivadas de sanciones y limitaciones al suministro de petróleo, lo que ha impactado el transporte, la electricidad y el acceso a bienes básicos.
De acuerdo con reportes internacionales, la crisis energética en la isla se ha intensificado en los últimos años por la reducción de envíos de combustible y el endurecimiento de sanciones económicas más recientes de Estados Unidos, lo que ha provocado apagones prolongados y escasez de insumos esenciales y ahora apagones más prolongados.
El convoy internacional retoma experiencias previas de ayuda impulsada por activistas. Uno de los organizadores ya había promovido en 2024 la flotilla Summum con destino a Gaza, que fue interceptada, lo que refuerza el carácter político y humanitario de estas iniciativas.
La operación cuenta con el respaldo del gobierno cubano y otros, y busca posicionarse como un esfuerzo de solidaridad latinoamericana frente a la crisis humanitaria derivada de conflictos geopolíticos.
Con esta acción, organizaciones civiles y activistas buscan no sólo llevar ayuda directa, sino también visibilizar la situación en la isla y presionar por soluciones a nivel internacional.


