- El acervo muralístico del Palacio Municipal de Felipe Carrillo Puerto se encuentra en un estado de degradación irreversible.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- El acervo muralístico del Palacio Municipal de Felipe Carrillo Puerto se encuentra en un estado de degradación irreversible.
La falta de mantenimiento, remodelaciones inadecuadas y el presunto incumplimiento de la Ley de Patrimonio Cultural del Estado mantienen en riesgo de desaparición obras de relevancia histórica nacional.
Pese a que en 2024 se presentó un proyecto de restauración, la administración local ha evitado asignar el financiamiento necesario, contraviniendo las obligaciones legales de conservación de bienes culturales.

La crisis patrimonial afecta principalmente a tres piezas fundamentales del muralismo en el sureste mexicano, entre ellas una alegoría de la historia de México develada en 1973, obra de José Valeriano Maldonado.
Esta se encuentra en muy malas condiciones y presenta perforaciones directas en la superficie pictórica para la instalación de tuberías de aire acondicionado y ha sido cubierta parcialmente por la ampliación de oficinas de regidores.
Otra obra, de la autoría de Jorge Antonio Corona Noriega, se encuentra oculta tras archiveros y mobiliario de oficina, lo que impide su apreciación y acelera su deterioro por falta de ventilación.
La tercera se refiere a la fundación de Noj Kaj Santa Cruz Xbaalam Naj de 1984, mural de Marcelo Jiménez Santos; su paradero es desconocido tras la remodelación de la Sala de Cabildos realizada durante la gestión de la presidenta María Hernández Solís.
El deterioro de las piezas ocurre a pesar de que la Ley de Patrimonio Cultural del Estado de Quintana Roo establece lineamientos estrictos para su protección.
El Artículo 7, en sus fracciones VIII y X, obliga a las autoridades a destinar presupuesto para la restauración y conservación.
Los artículos 69 y 70 de dicha ley estipulan sanciones administrativas para aquellos funcionarios que, por acción u omisión, permitan el daño de estos bienes.

La legislación también faculta a la ciudadanía para denunciar estos hechos ante el Instituto de la Cultura y las Artes (ICA) o la Secretaría de Educación y Cultura (SEyC).
La gravedad del daño destaca por la trayectoria del autor José Valeriano Maldonado, fundador del “Grupo Cuña” y ex colaborador de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
Fue un referente del arte social en México, llegando a ser nominado al Premio Nobel de la Paz en 2004.
José Valeriano Maldonado y Corona Noriega, ambos presos políticos del movimiento de 1968, fueron pioneros del movimiento plástico en el sureste tras su paso por el penal de Lecumberri.
Actualmente, las obras que plasmaron para la zona maya sufren los estragos de la humedad y el uso de los recintos como bodegas y espacios administrativos improvisados.


