- Es consecuencia de los años de desatención presupuestal del sector cultura, considera el Sindicato Nacional de Restauradores.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El Sindicato Nacional de Restauradores (Sinar) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señaló que el tiroteo de la zona arqueológica de Teotihuacán no es un hecho aislado, sino consecuencia de los años de desatención presupuestal del sector cultura.
A través de un comunicado firmado por el Comité Ejecutivo Nacional, el gremio lamentó “el menoscabo de la seguridad de quienes visitan los sitios arqueológicos, museos y zonas patrimoniales del país, así como la afectación a la tranquilidad de las comunidades que viven junto a ellos”, y del personal que los sostiene.
En el texto difundido a través de medios digitales expresan sus condolencias a las familias afectadas por el atentado, que dejó como saldo dos personas muertas y siete más heridas.
“La reducción sostenida del presupuesto ha significado menos plazas de custodia, equipo de revisión retirado o en desuso en los accesos, áreas de conservación y mantenimiento sin insumos, y compromisos laborales incumplidos que este sindicato ha señalado en repetidas ocasiones.
“La operación cotidiana de los sitios se sostiene con menos personal, con menos herramientas y en condiciones que se deterioran año con año”, señalan.
Llaman a no centrar las acciones sólo en el aumento de arcos detectores de metales o el despliegue policial, y ampliar el debate hacia el aumento en los discursos de odio, el desprecio a la vida de las personas y la normalización de la violencia, “algo que como sociedad hemos permitido avanzar”.
“El cuidado de nuestras herencias culturales y el cuidado de las personas son parte de un mismo tejido, y su tejido se construye, se deja romper o se reconstruye colectivamente”, apuntan.
Señalan también que el cuidado, tanto de los bienes culturales, como de las personas que los visitan, se sostiene en la participación de personal de custodia, restauración y resguardo, así como en personal de mantenimiento, de vigilancia, de investigación y de servicios.
“Sin presupuesto, sin plazas, sin equipo y sin condiciones laborales dignas, ese trabajo se vuelve inviable, con consecuencias sobre los bienes culturales y, lo más importante, sobre la comunidad usuaria”, enfatizan.
El sindicato exige a las autoridades federales “cumplir los compromisos pendientes con las trabajadoras y trabajadores del sector, y restituir a la cultura el presupuesto, el personal y las condiciones que la hagan posible y garanticen la seguridad de comunidades, usuarios y trabajadores”.


