- Entre nerviosismo e inquietud, la Zona Arqueológica de Teotihuacán reabrió ayer al público, apenas 48 horas después del ataque perpetrado por un joven armado.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Entre nerviosismo e inquietud, la Zona Arqueológica de Teotihuacán reabrió ayer al público, apenas 48 horas después del ataque perpetrado por un joven armado.
El reforzado protocolo de seguridad que se anunció para la reapertura, y que involucró a elementos de la Guardia Nacional (GN), la Policía Auxiliar y custodios del INAH, se constató desde antes de acceder al estacionamiento del emblemático sitio enclavado en el Estado de México.
“Se acercaban muy amablemente, de manera muy respetuosa te pedían que abrieras la cajuela”, contó en entrevista telefónica Ricardo Cervantes León, guía de turistas desde hace 26 años y director de la agencia turística Gorila’s Tours.
“Un miembro de la Guardia revisaba tu cajuela; miembros de la Policía te revisaban, te hacían la indicación de que bajaras a comprar tu boleto como lo haces normalmente. Y había una revisión visual. Yo considero que, por lo que pasó, debería ser una revisión más exhaustiva”, agregó, refiriendo no haber visto que se implementaran detectores de metales.
La medida terminó por contribuir al desorden vial en las inmediaciones de la zona, además de causar cierto impacto: “generó un poquito de nerviosismo entre los que estábamos formados para entrar”, dijo Cervantes León.
“Pude ver molestia por parte de los compañeros vendedores, que decían: ‘Oye, pues yo soy de aquí. Entendemos lo que está pasando, pero somos gente que hemos vivido del turismo por más de tres generaciones, ¿por qué me pides a mí que te abra mi coche?'”.
El guía, de 43 años de edad, arribó al sitio con un equipo de 11 personas para acompañar a un grupo de más de 45 visitantes procedentes de Estados Unidos, quienes llegaron precisamente el lunes.
“Hasta ayer (martes), a las 8 de la noche, todavía dudaban en venir”, compartió.
“Había mucha tensión, mucho nerviosismo de toda la gente que vino”, observó, a su vez, su padre, Ricardo Cervantes, guía desde hace 44 años y oriundo de Teotihuacán, donde es conocido como “El Gorila”.
Al final, tras una espera de cerca de tres horas, el grupo que arribó desde las 5:30 horas para un paseo en globo ni siquiera accedió a la zona arqueológica, pues abrió hasta poco después de las 11:00 horas, y no a las 8:00 como se había anunciado. “Desafortunadamente, el tiempo de espera rebasó la paciencia de mis clientes”, compartió Cervantes León.
A lo largo del día, Teotihuacán habría recibido a mil 500 visitantes, cifra que representa 75 por ciento de la afluencia promedio en un miércoles, según informó la Secretaría de Cultura.
La dependencia presumió la implementación de filtros de revisión en los cinco accesos, con inspección de bolsas y bultos, además de recorridos de vigilancia en el perímetro de la Zona de Monumentos Arqueológicos y al interior del sitio patrimonial.
MÁS GUÍAS QUE CUSTODIOS
Cervantes León no estuvo en Teotihuacán el pasado lunes, pero sí su hermano Quetzalcóatl, quien al momento del ataque estaba exactamente de frente a la Pirámide de la Luna, a escasos 40 metros, guiando a dos turistas.
“Una vez que logró poner a nuestros turistas a salvo, ayudó a controlar un poquito el caos que estaba ocurriendo ahí”, dijo, incluso recordó que una de ellas tuvo un ataque de pánico.
“Logramos calmarla. Le dimos un tequilita para que se le quitaran los nervios”, añadió.
En el sitio en línea de la Secretaría de Turismo (Sectur) se tiene registro de 62 guías que laboran en Teotihuacán, cifra que duplica el número de custodios que se estima hay en la zona arqueológica.
En el momento del ataque, varios de ellos habrían resultado fundamentales para el manejo de los visitantes.
Yuriko Mizué Trejo Sánchez, directora de una empresa que ofrece diplomados de hasta 510 horas para que los guías se certifiquen ante Sectur, relató a Grupo REFORMA que uno de sus colaboradores incluso auxilió como traductor en el Hospital General de Axapusco.
“Se les da un curso de primeros auxilios, y también se les dan algunos protocolos de seguridad en la materia de conducción de grupos”, detalló la directora de Grupo Mizué.
“No contamos con adiestramiento militar ni policiaco”, remarcó, por su parte, Cervantes León, al admitir las limitaciones de su oficio ante una situación como un ataque armado. “Dicen que apoya más el que menos estorba”.
¿MALOS MANEJOS Y MOCHES?
Mientras que en el interior de la zona arqueológica Cervantes León ha encontrado un ambiente de mucha cordialidad con guardias y custodios, le parece que en el circuito empedrado alrededor de Teotihuacán se ha salido de control.
“¿Qué te digo?, (hay exceso de bares. Permiten que existan mucho estas cosas que no había: RZRs (vehículos todoterreno) y motocicletas con niños de 15 años manejando, y es un peligro. Apenas la semana pasada hubo un accidente de RZRs, se voltearon. Teotihuacán es tierra de nadie”, lamentó el director de Gorila’s Tours.
“De manera personal, no me consta que haya malos manejos; pero se escucha. Tu escuchas a Fulano decir: ‘No, pues yo compré mi permiso’; ‘yo le di a Fulano, quien se encarga de darle su mochada a Perengano, y por eso estoy aquí'”, refirió el guía, abonando a la denuncia de falta de orden en uno de los sitios turísticos más importantes del País.


