- Casi la mitad, 47.8 por ciento, de las mujeres con cáncer de mama en México inició el tratamiento de la enfermedad más de 105 días después del diagnóstico.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Casi la mitad, 47.8 por ciento, de las mujeres con cáncer de mama en México inició el tratamiento de la enfermedad más de 105 días después del diagnóstico, advirtió Gabriela Torres Mejía, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
Al presentar los resultados preliminares de la primera Encuesta Nacional sobre Cáncer de Mama, auspiciada por la iniciativa Integrados por la Atención Oncológica de Calidad (IAOC), señaló que dos terceras partes, 66.6 por ciento, de las pacientes detectó la enfermedad por autoexploración, lo que en muchos casos implica un diagnóstico en etapa avanzada y menor probabilidad de supervivencia.
De hecho, señaló, una cuarta parte, 25 por ciento, refirió haber sido ubicada en etapa avanzada al acudir a los servicios de salud.
“El estudio tenía como objetivo evaluar indicadores de calidad y oportunidad de la atención de cáncer de mama en México desde la experiencia de las mujeres supervivientes”, explicó.
En materia de acceso oportuno la atención, detalla un reporte de la encuesta, se consideraron 4 intervalos: del paciente, desde la detección hasta el primer contacto con personal de salud; prediagnóstico; diagnóstico, desde el primer contacto médico por sospecha hasta el diagnóstico mediante biopsia, y de tratamiento, desde el primer contacto médico por sospecha hasta el inicio del tratamiento.
Para considerase oportuno, la suma de tiempos de los intervalos no debería superar los 105 días naturales.
La mediana global de las mujeres del grupo que no cumple con el indicador, alerta el reporte, fue superior a 4 meses, muy por encima de los estándares recomendados.
El porcentaje de mujeres con un intervalo total, desde la detección hasta el inicio del tratamiento, superior a 105 días fue mayor en el sector público, 56.3 por ciento, que en el privado, 30.8 por ciento.
“Ahí tenemos un problema. Las mujeres no acuden con prontitud al servicio médico cuando ya tienen un síntoma o un resultado de mastografía. Y segundo, el intervalo diagnóstico debería de ser de menos de 60 días (y en 25 por ciento de los casos superó ese rango)”, comentó Torres Mejía.
En tanto, la proporción de mujeres que reportaron adherencia al tratamiento de al menos el 80 por ciento varió por tipo de intervención, siendo menor para las mujeres que recibieron inmunoterapia (66.7 por ciento).
La encuesta, aplicada vía electrónica a 2,826 mujeres, arrojó también que una alta proporción refirió no haber tenido acceso a servicios complementarios como tanatología (88.9 por ciento), clínica del dolor (87.9), cirugía reconstructiva (82.5), entre otros.
“Es muy importante, porque la calidad de vida de una mujer depende de estos apoyos”, subrayó la especialista.
Respecto a la calidez en la atención, agregó, las principales quejas se relacionaron con los tiempos de espera y y el trato del personal que otorga las citas.
Las encuesta registró que una alta proporción de pacientes atendidas en el sector público pagó por algún servicio: biopsia para el diagnóstico (46.1 por ciento); consultas (36.6); terapia hormonal (17.2), y cirugía (15.5), entre otros.
En la presentación de los resultados, Santos Regino Uscanga, reconocido especialista en Ginecología Oncológica e impulsor de la iniciativa IAOC, subrayó que a pesar de todos los esfuerzos realizados, el cáncer, en particular el de mama, sigue siendo un reto de salud pública-
“Donde quiera que estemos, escuchamos permanentemente dificultades, tiempos de espera, incertidumbres, pero sobre todo necesidades no resueltas”, señaló.
“Tenemos que aceptar el reto de asegurar la calidad de los servicios de salud. Para eso hay que brincar el abismo, pasar de darle la espalda a la calidad a abrazarla e incorporarla como algo cotidiano”.



