- Estados Unidos elevó la presión contra el Cártel de Juárez y Los Viagras, organizaciones delictivas de México, al designarlos organizaciones terroristas extranjeras.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
WASHINGTON.- Estados Unidos elevó la presión contra el Cártel de Juárez y Los Viagras, organizaciones delictivas de México, al designarlos organizaciones terroristas extranjeras; una medida que amplía las herramientas legales y financieras para perseguir sus operaciones, bloquear bienes, sancionar redes de apoyo y limitar cualquier transacción vinculada con ambos grupos criminales.
La designación fue formalizada por el Departamento de Estado; mientras que el Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, actualizó los registros de sanciones en los que aparecen estas organizaciones dentro de la lista de personas, entidades y grupos sancionados por el gobierno estadounidense.
Con este cambio, el Cártel de Juárez y Los Viagras quedan bajo una clasificación de mayor impacto legal, vinculada con terrorismo extranjero y terrorismo global; más allá de las sanciones que ya enfrentaban por narcotráfico internacional.
De acuerdo con el aviso oficial del Departamento de Estado, el secretario Marco Rubio determinó que existe una base suficiente para designar como Organizaciones Terroristas Extranjeras al Cártel de Juárez —también identificado como Cártel de Juárez, La Línea, Organización de Vicente Carrillo Fuentes, VCFO (Organización de Tráfico de Drogas Carrillo Fuentes por sus siglas en inglés) y Barrio Azteca— y por otra parte a Los Viagras, también conocidos como Cártel de Los Viagras o Los Blancos de Troya.
Antes de esta actualización, ambos grupos ya estaban sujetos a sanciones bajo instrumentos estadounidenses contra el tráfico internacional de drogas. En el caso del Cártel de Juárez, el gobierno de Estados Unidos lo había identificado desde 2004 como un importante traficante extranjero de narcóticos y, en 2021, la OFAC lo designó bajo la orden ejecutiva 14059; al incluir a La Línea como uno de sus alias.
La Línea surgió como brazo armado del Cártel de Juárez para defender territorios fronterizos en Ciudad Juárez, Chihuahua, y con el tiempo se consolidó como una organización regional con presencia en rutas de tráfico de drogas, tráfico de personas, cobro de cuotas y otras actividades criminales en la frontera norte de México.
El Departamento del Tesoro ha señalado que La Línea mantiene acceso a rutas de tráfico en la frontera entre México y Estados Unidos y que sus integrantes han participado en actividades de narcotráfico, tráfico de personas, contrabando de armas, robo de vehículos y tala ilegal.
En el caso de Los Viagras, el gobierno estadounidense los identifica como una organización criminal con base en Michoacán, involucrada en el tráfico de metanfetamina y cocaína, además de extorsiones contra productores de aguacate, cítricos, ganaderos y comunidades completas.
La OFAC también ha señalado que Los Viagras han participado en secuestros, ataques contra fuerzas de seguridad mexicanas y esquemas de cobro ilegal para financiar sus operaciones. En agosto de 2025, el Tesoro sancionó a integrantes de Los Viagras y de Cárteles Unidos por su presunta relación con terrorismo, narcotráfico y extorsión en el sector agrícola mexicano.
La designación como organización terrorista extranjera implica consecuencias legales y financieras. Todos los bienes e intereses de estos grupos que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de ciudadanos o empresas estadounidenses quedan bloqueados y deben ser reportados a la OFAC.
Además, queda prohibido de manera general que personas o entidades estadounidenses realicen transacciones financieras, comerciales o de servicios con los grupos designados. Las restricciones también pueden alcanzar a empresas, prestanombres o redes que operen directa o indirectamente en beneficio de estas organizaciones.
El Departamento de Estado explica que la figura de Organización Terrorista Extranjera se aplica a grupos ubicados fuera de Estados Unidos que son designados conforme al artículo 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Esta herramienta busca reducir el respaldo económico, logístico y operativo de organizaciones consideradas amenaza internacional.
Como parte del procedimiento, las autoridades estadounidenses evalúan no sólo ataques cometidos, sino también la capacidad e intención de una organización para planear o ejecutar actos violentos. Una vez reunida la información pública y clasificada, se integra un expediente administrativo para determinar si el grupo cumple los requisitos legales de designación.
Washington sostiene que estas medidas fortalecen investigaciones de agencias federales, facilitan la cooperación internacional y permiten aislar financieramente a organizaciones criminales transnacionales.
La actualización ocurre dentro de una estrategia más amplia de Estados Unidos para tratar a determinados cárteles mexicanos y grupos criminales latinoamericanos como amenazas de seguridad nacional, especialmente por su participación en tráfico de drogas sintéticas, violencia armada, lavado de dinero, extorsión y redes transfronterizas.




