- Hoy No Me Puedo Levantar es una historia que el tiempo no desgasta y 20 años después de su estreno reunió al elenco original.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Hoy No Me Puedo Levantar es una historia que el tiempo no desgasta y 20 años después de su estreno reunió al elenco original, diferentes generaciones de espectadores y a Juan Solo como invitado especial para la función del domingo en el CCT1.
El viaje comienza con una cuenta regresiva que lleva al público del 2026 al 2006 y devuelve la mirada al año en que el musical encontró un lugar en el teatro mexicano con Nacho Cano.
Vestidos completamente de negro, Fernanda Castillo, Alan Estrada, Luis Gerardo Méndez, Rogelio Suárez, José Daniel Figueroa, Jannette Chao, Valeria Vera, Gerardo González y Erika Tahis aparecen en el escenario luego de subir por una plataforma.
La chamarra roja de piel ocupa un lugar privilegiado, ya que baja desde el techo y los actores se posicionan ante la que trae el nombre del personaje que interpretaban. La toman y se la colocan como un recordatorio de los sueños se cumplen.
El nuevo montaje intercala fragmentos con testimonios en blanco y negro de los actores recordando la importancia que tuvo el musical en sus vidas y carrera, con los números musicales inspirados en las canciones de Mecano.
Con la producción de Alejandro Gou y la dirección de Alan Estrada, la temporada consta de 15 funciones únicas hasta el 7 de septiembre, y por cada representación habrá un invitado sorpresa que también perteneció al universo de Hoy No Me Puedo Levantar.
“En 2015 me tocó un momento lindo del musical porque había muchas personas pasando por él como María León y Luisa Barrera.
“Hace un par de meses, me llegó un mensajito de Alan diciéndome: ‘Hermano, estamos pensando en ti para ser invitado’ y le dije: ‘Súper puedo, jalo, cancelo todo lo que tenga que cancelar, pero ahí voy a estar'”, dijo Solo, en entrevista previo a su participación.
Juan Solo, quien estrenará su EP Salvavidas el 17 de octubre, fue parte del primer acto y vestido completamente de negro cantó “Las Curvas de esa Chica” con arreglos de rock.
La diversidad sexual ocupa uno de los momentos más celebrados de la función con “Maquillaje”, un número que reivindica la libertad de ser y expresarse.
El Ballroom 33 vuelve a abrir sus puertas con personajes de la comunidad LGBTIQ+ que compiten por dar sus mejores pasos de baile y los actores se sientan en sillas y con una pancarta califican como si fueran jurado, al estilo de Madonna en The Celebration Tour.
Estrada contó que el último medley antes del intermedio con Castillo es uno de sus momentos predilectos y recordó que durante la temporada española no lo podían interpretar dos actores mexicanos.
Aunque la nostalgia envuelve toda la función, la producción no se queda atrás con los visuales inmersivos que se mezclan con los actores o el cielo estrellado en “Hijo de la Luna”.
Para reforzar el compromiso social con los temas que aborda la obra, como las adicciones, el VIH/Sida y la salud mental, Luis Gerardo invitó al público a revisar en el lobby la información de los distintos espacios con orientación gratuita y fundaciones para quienes necesitan ayuda.
Rumbo a la parte final, descienden otras chamarras rojas con el nombre real de los actores como un gesto que enlaza a quienes inauguraron el montaje con quienes hoy mantienen vivo su legado.
El teatro se convierte en una celebración compartida, donde elenco y el ensamble interpretan “La Fuerza del Destino”, se abrazan entre ellos y le sonríen al público.
Todo se transforma en un karaoke colectivo con “Un Año Más mientras parte del ensamble baja del escenario para repartir gorros de fiesta y serpentinas rojas con brillo.
Instantes después, dos pantallas se separan al centro del escenario para revelar la leyenda “Felices 20 años”, mientras los actores agradecen a un público que nunca dejó de acompañarlos.




