- La construcción que realiza el Gobierno estatal de dos nuevos puentes peatonales sobre el Río Santa Catarina no solo acumula meses de retraso, sino acusaciones por desmonte ilegal.
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MONTERREY, NL.- La construcción que realiza el Gobierno estatal de dos nuevos puentes peatonales sobre el Río Santa Catarina no solo acumula meses de retraso, sino acusaciones por desmonte ilegal, afectaciones al cauce, pluviales taponeados, alto costo y hasta posibles fallas en montaje que los obligaron a “parcharlos”.
Ambos puentes empezaron a ser edificados en octubre del 2025 y, según las licitaciones, debieron ser concluidos el 4 de mayo pasado, por lo que casi acumulan 3 meses de atraso y no tienen una nueva fecha de conclusión.
El 7 de octubre pasado, el colectivo “Un Río en el Río” acusó a la Administración estatal emecista de realizar desmontes ilegales en el Río Santa Catarina para la construcción de los dos puentes, al no contar con permisos ambientales para los trabajos.
Ese día, la asociación señaló que sin la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) no existía una evaluación de los riesgos que implica introducir infraestructura en un cauce federal.
Las obras fueron frenadas ante las quejas del colectivo, ambientalistas y por no contar con la MIA.
Fue hasta el 7 de diciembre que se publicó que la Semarnat autorizó al Estado la construcción de ambos pasos, pero condicionando a la implementación de un programa de regeneración asistida para las áreas que resulten afectadas, plan que no se ha dado a conocer públicamente, pero reiniciaron los trabajos.
Ante esto, el colectivo denunció el 30 de enero pasado que la Administración estatal afectó de manera ilegal casi una hectárea del lecho del Río Santa Catarina que no estaba contemplada en los permisos federales, sin que la autoridad estatal se haya pronunciado.
Incluso, el 30 de mayo acusaron al Estado de haber incumplido con una inspección para demostrar que las obras atienden las condicionantes del permiso de impacto ambiental.
El 2 de junio, expertos en proyectos similares cuestionaron al Gobierno estatal por el costo de ambos puentes, que en conjunto ronda los mil millones de pesos y, al compararlos con proyectos similares, están muy por encima de su costo.
Por si fuera poco, en uno de los puentes, que se localiza a la altura de la calle Loma Larga, frente a la Torre LaLo y que da a la Clínica del ISSSTE, bloquea un ducto pluvial, en la Avenida Morones Prieto, por lo que fue suspendido por el Municipio regio.
Y, apenas ayer, se reveló que el puente que conecta con la estación Obispado, a la altura de la Torre Rise, es “parchado” ante una posible falla de montaje, materiales de mala calidad o hasta un error de planeación.




