- El georradar con el que cuenta la Dirección de Protección Civil municipal ha permitido detectar entre 10 y 15 puntos con posibles riesgos de hundimientos o afectaciones subterráneas.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- El georradar con el que cuenta la Dirección de Protección Civil municipal ha permitido detectar entre 10 y 15 puntos con posibles riesgos de hundimientos o afectaciones subterráneas en lo que va del año.
Antonio de Jesús Riveroll Ribbon, director del área, destacó que el equipo es único en Quintana Roo y uno de los pocos disponibles a nivel municipal en el país.
Explicó que el dispositivo tiene la capacidad de explorar hasta ocho metros de profundidad para identificar las condiciones del subsuelo, lo que facilita determinar si existe un socavón, un ojo de agua, una ruptura en tuberías, un pozo de absorción dañado o cualquier otra anomalía que pueda generar afectaciones en la superficie.
Precisó que esta tecnología permite dirigir las labores de reparación al punto exacto donde se encuentra el problema, evitando excavaciones innecesarias y reduciendo tiempos y costos de intervención.
“Nos sirve para hacer una mejor planeación, ahorrar recursos, identificar el punto del problema y atacar ese punto, en lugar de abrir zanjas de 15 o 20 metros para encontrar la falla”, señaló.
Riveroll Ribbon indicó que durante este año el georradar ha sido utilizado en diversos puntos del municipio, entre ellos la supermanzana 237 y las colonias Donceles y Villas del Mar.
También en parques, zonas habitacionales, plazas comerciales y viviendas particulares donde se han reportado hundimientos o irregularidades en el terreno.
Como ejemplo, mencionó el caso de una vivienda donde durante dos décadas se atribuyó un problema estructural a la existencia de un cenote, sin embargo, tras el estudio con el georradar se determinó que la causa era una fuga en una conexión del sistema de drenaje.
“Durante 20 años se pensó que era un cenote y la realidad es que era la conexión del drenaje que pasaba por la casa. Nada tenía que ver con un cenote”, explicó.
El director de Protección Civil aclaró que la dependencia realiza los estudios cuando recibe reportes ciudadanos sobre hundimientos o posibles riesgos, atendiendo generalmente las solicitudes al día siguiente o conforme a la carga de trabajo.
Una vez obtenidos los resultados, la información se canaliza a la dependencia competente, como Obras Públicas, para determinar el origen de la afectación y, en su caso, turnarla a organismos operadores de agua potable, empresas de telecomunicaciones u otras instancias responsables de la infraestructura subterránea.
Riveroll Ribbon precisó que el georradar no genera imágenes tridimensionales del subsuelo, sino que muestra líneas y puntos que permiten identificar anomalías mediante patrones específicos, como el denominado “efecto cascada”, que indica la presencia de una alteración bajo tierra.
“El equipo nos dice que ahí hay algo. Qué sea exactamente no lo sabemos hasta que se interviene, pero ya tenemos ubicado el punto preciso y no es necesario buscar al azar”, detalló.




