- El riesgo de una plaga que no se había registrado en décadas volvió a representar una amenaza para la ganadería nacional.
MAR Y SOL CHABLÉ
MÉRIDA, YUC.- El riesgo de una plaga que no se había registrado en décadas volvió a representar una amenaza para la ganadería nacional. Sin embargo, una estrategia de contención desplegada en las principales rutas del sur-sureste de México permitió frenar su avance, que especialistas anticipaban hacia la frontera norte.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), las acciones de control epidemiológico permitieron mantener confinado el gusano barrenador del ganado (GBG) en la región sur-sureste durante 2025, con lo que se contuvo un brote que representaba un riesgo para el sustento de miles de familias productoras.
Al corte del 29 de agosto de 2026, las autoridades sanitarias reportan mil 905 casos activos de GBG en el país. Aunque la cifra mantiene en alerta al sector pecuario, contrasta con las proyecciones iniciales de especialistas con experiencia en la erradicación de la plaga hace más de tres décadas, quienes preveían que el parásito alcanzaría los estados del norte durante el primer trimestre de 2025.
Por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y bajo la operación técnica del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), una de las principales medidas de contención consistió en reforzar la vigilancia del tránsito de animales.
Entre el 28 de octubre de 2024 y el 8 de junio de 2026, los equipos técnicos inspeccionaron 80 mil 750 cargamentos, con un acumulado de 5 millones 81 mil 531 cabezas de ganado.
Para realizar estas labores, la Dirección General de Inspección Fitozoosanitaria (DGIF) desplegó un dispositivo escalonado en puntos estratégicos: cuatro en Chiapas, tres en Veracruz, uno en Oaxaca y uno más en Tabasco. En estos sitios, médicos veterinarios revisan a los animales, atienden heridas frescas, aplican larvicidas y verifican la ausencia de larvas.
El operativo está conformado por 14 Puntos de Verificación e Inspección Federal (PVIF) y un Punto de Verificación e Inspección Interna (PVI), donde se revisaron 60 mil 123 cargamentos con más de 7.5 millones de bovinos.
Las revisiones realizadas en carreteras y límites estatales permitieron detectar 222 casos positivos de GBG directamente en embarques en tránsito.
Para evitar la propagación de la plaga hacia zonas libres, el personal de Senasica ordenó el retorno inmediato de estos cargamentos a sus lugares de origen. Chiapas concentró el mayor porcentaje de casos detectados, con 54.1 por ciento; seguido de Tabasco, con 15.3 por ciento; Oaxaca, con 9.9 por ciento; Veracruz, con 8.6 por ciento; Campeche, con 5.9 por ciento, y otros estados, con 6.2 por ciento.
El cerco epidemiológico ha requerido una coordinación que trasciende fronteras e instituciones. La labor de Senasica se ha articulado con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), las uniones ganaderas locales y las administraciones estatales.
Esta coordinación mantiene operativos de vigilancia permanente en estados considerados estratégicos, como Chiapas, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas, entre otros, con el objetivo de contener la contingencia y proteger la producción pecuaria y la estabilidad económica del sector ganadero mexicano.




