- La temporada baja que atraviesa el sector turístico entre septiembre y noviembre no representa, hasta el momento, una situación de crisis para los trabajadores afiliados a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- La temporada baja que atraviesa el sector turístico entre septiembre y noviembre no representa, hasta el momento, una situación de crisis para los trabajadores afiliados a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).
Así lo afirmó Martín de la Cruz Gómez, secretario general de la organización en Quintana Roo.
Explicó que la ocupación hotelera se mantiene alrededor de 70 por ciento en promedio, aunque existen centros de hospedaje que registran niveles inferiores debido a sus propias condiciones de operación y estrategias de promoción.
El dirigente sindical señaló que la disminución temporal en la demanda turística puede generar ajustes en la operación de algunos hoteles, aunque aclaró que esto no necesariamente significa una reducción de la plantilla laboral.
Uno de los principales movimientos ocurre en establecimientos que aprovechan la temporada baja para realizar trabajos de remodelación.
En estos casos, los trabajadores pueden ser reubicados temporalmente en otras áreas o incluso trasladados a otro hotel de la misma cadena para mantener sus actividades laborales.
De la Cruz Gómez explicó que también existen trabajadores que, ante estas circunstancias, optan por tomar sus periodos vacacionales o solicitar permisos, siempre mediante los acuerdos correspondientes con sus centros de trabajo.
“¿Qué tienen que hacer esos trabajadores? Irse a otro hotel, que es de la misma manera y prestar el mismo servicio. Quien no quiere irse al otro hotel puede pedir sus vacaciones”, abundó.
El secretario general de la CROC reconoció que algunos establecimientos sí han experimentado una disminución más marcada en su ocupación, pero sostuvo que se trata de casos particulares y no de una situación generalizada en la industria hotelera de Quintana Roo.
Atribuyó parte de estas diferencias a las estrategias comerciales de cada empresa, pues mientras algunos hoteles mantienen una mayor demanda, otros enfrentan períodos de menor ocupación dependiendo de sus promociones y del comportamiento del mercado.
“Algunos hoteles, algunos muy pocos, se les ha caído la ocupación porque tienen sistemas de promoción diferentes. Cada uno cuida su negocio de una manera”, comentó.
Ante este escenario, De la Cruz Gómez consideró que la prioridad es mantener las fuentes de empleo y aprovechar los meses de menor actividad para fortalecer las capacidades de los trabajadores.
En este sentido, la agrupación mantiene programas de capacitación y certificación laboral, con el objetivo de conservar una plantilla especializada y preparada para atender las necesidades de la industria turística cuando aumente nuevamente la demanda.
El líder sindical insistió en que, pese a la menor actividad propia de los meses de septiembre a noviembre, no se observa un escenario generalizado de pérdida de empleos entre sus agremiados.
Confió en que la actividad turística se recupere con el inicio de la temporada alta.




