NIDO DE VÍBORAS

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NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKÁN

AHORA que las lenguas viperinas de cascabeles, culebras y nauyacas andan muy venenosas, ya hay quienes se han puesto a comparar el músculo mostrado en su momento por los siete ex gobernadores de Quintana Roo para influir en la designación de su sucesor.

EL PRIMERO, Jesús Martínez Ross, no tuvo otra más que respetar la máxima del PRI hegemónico de que toca al Presidente en turno elegir a los candidatos a gobernador y de esa forma fue como el cozumeleño Pedro Joaquín Codwell, con apenas 29 años de edad, conquistó la simpatía del gran elector, encarnado en aquella época en José López Portillo.

Y CUANDO el joven cozumeleño perfilaba a su más confiable colaborador, Erick Paolo, para sustituirlo en la silla del Palacio de Chetumal un trágico accidente terminó con esa posibilidad y los dardos se cargaron hacia otro cozumeleño, el doctor Miguel Borge Martín, que contó con el apoyo del senado de la república y quien al concluir su mandato hizo hasta lo imposible por dejar a su pupilo, Arturo Contreras. No lo logró.

El CHETUMALEÑO Mario Villanueva Madrid quien en 1993 fungía como senador de la república, fue designado candidato al gobierno de Quintana Roo con el apoyo del también entonces candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, victimado hace 27 años. Al acercarse su sucesión Villanueva pretendió, sin éxito, dejar a Jorge Polanco, su secretario de Gobierno.

LA SILLA estatal fue finalmente ocupada por el también chetumaleño Joaquín Hendricks Díaz, quien a su vez preparó como su gallo a sucederlo a Víctor Alcérreca cuya aspiración fue descarrilada cuando se difundió que era originario del vecino estado de Yucatán, lo que le impidió participar y con ello dejarle el paso libre al cozumeleño Félix González Canto

CON EL PAN en Los Pinos se rompió la máxima priísta y González Canto no sólo logró imponer a su pupilo Roberto Borge Angulo, sino también al sucesor de éste, Mauricio Góngora Escalante, quien perdió en las urnas contra el actual gobernador Carlos Joaquín González.

LAS HUESTES de El Gato Félix festejan su power en esos menesteres, aunque a la distancia habría que valorar si fueron las mejores decisiones, pues tanto Roberto Borge como Mauricio Góngora pisaron la cárcel y enfrentan procesos penales por corrupción cuyo desenlace aún se desconoce.

@Nido_DeViboras