Denuncian a Brasil por avalar ecocidio

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Denuncian a Brasil por avalar ecocidio
  • Ambientalistas presionan desde hace mucho al gobierno de Brasil para que convierta bosques públicos sin asignar en espacios protegidos.
STAFF / LUCES DEL SIGLO

RÍO DE JANEIRO, BRASIL.- Los criminales medioambientales en la Amazonia brasileña destruyeron una superficie de bosques públicos del tamaño de El Salvador en los últimos seis años; sin embargo, la Policía Federal apenas realizó siete operaciones contra esa pérdida masiva, según un nuevo estudio.

La devastación ocurrió en bosques federales y estatales sin asignar, lo que supone que no tienen un uso designado como los parques nacionales y los territorios indígenas.

Según datos oficiales, la Amazonia brasileña tiene unos 580 mil kilómetros cuadrados de bosques en esa categoría, una superficie casi del tamaño de Ucrania.

Como Brasil ha permitido de forma reiterada esas invasiones, estos bosques públicos se han convertido en el principal objetivo de delincuentes que ocupan terreno de forma ilegal, publicó la agencia AP.

El reporte del Instituto Igarapé, un centro de estudios brasileño, analizó 302 redadas sobre crímenes ambientales realizadas por la Policía Federal en la Amazonia entre 2016 y 2021.

Apenas el 2 por ciento de esas redadas iban dirigidas contra personas que habían ocupado terrenos públicos de forma ilegal.

El reporte dijo que la falta de vigilancia probablemente deriva de la tenue protección legal de esas zonas. En otras palabras, el mismo problema que atrae la actividad ilegal.

Los ambientalistas presionan desde hace mucho al gobierno federal para que convierta esos bosques públicos sin asignar en espacios protegidos.

Desde que Brasil restauró la democracia en 1985, después de dos décadas de régimen militar, la mayoría de las sucesivas administraciones ha tomado medidas para ampliar la protección legal, y ahora en torno al 47 por ciento de la Amazonia está en zonas protegidas, según datos oficiales.

El presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, sin embargo, ha reiterado que el país tiene demasiadas zonas protegidas y ha paralizado esa política tras varias décadas.

En 2016 se talaron de forma ilegal unos 2 mil 240 kilómetros cuadrados de terreno público sin asignar. El año pasado fue casi el doble. A lo largo de seis años, las pérdidas acumuladas han alcanzado los 18 mil 500 kilómetros cuadrados, según el Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia (IPAM), que cita datos oficiales.

La deforestación crece especialmente en esos terrenos sin asignar. En 2016 eran el 31 por ciento de los bosques desmontados de forma ilegal. El año pasado suponían el 36 por ciento.

Casi la mitad de la contaminación climática brasileña procede de la deforestación, según un estudio anual de la red brasileña sin fines de lucro Observatorio del Clima.

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