Librarían acusados proceso por Ayotzinapa

Fecha:

  • La justicia federal dictó un fallo que eventualmente puede poner en riesgo las acusaciones por desaparición forzada contra altos ex funcionarios.
STAFF / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- La justicia federal dictó un fallo que eventualmente puede poner en riesgo las acusaciones por desaparición forzada contra altos ex funcionarios que supuestamente mantuvieron en calidad de ilocalizables a los acusados del crimen de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

El Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal en la Ciudad de México ordenó realizar una nueva audiencia para determinar si está prescrito y debe ser cancelado el delito de desaparición forzada fincado al ex jefe Antisecuestros de la extinta SEIDO, Gualberto Ramírez Gutiérrez.

El ex mando de la PGR, preso en el Reclusorio Sur, enfrenta un proceso por tortura y desaparición en agravio de Felipe Rodríguez Salgado “El Cepillo”, presunto miembro del grupo criminal Guerreros Unidos y sospechoso del crimen de los estudiantes perpetrado la noche del 26 de septiembre de 2014.

Por unanimidad, los Magistrados del colegiado le concedieron a Ramírez Gutiérrez el amparo contra la vinculación a proceso, para el efecto de revisar sólo el delito de desaparición, porque concluyeron que “El Cepillo” fue liberado tras permanecer ilocalizable en un corto periodo de tiempo y ese hecho atenúa el delito.

- Anuncio -

Al procesado le imputan haber estado presente en un interrogatorio llevado a cabo el 16 de enero de 2015 en las instalaciones de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), en la Calle de Moneda, donde “El Cepillo” supuestamente fue torturado.

Dicha diligencia fue grabada en un video difundido el 13 de julio de 2020 y desde entonces organizaciones como la ONU-DH advirtieron posibles actos de tortura al presunto narcotraficante.

Para la Fiscalía General de la República (FGR), durante el tiempo en el que estuvo en ese interrogatorio, “El Cepillo” no sólo estuvo sujeto a torturas, sino en calidad de “desaparecido”.

Durante la sesión del pleno del colegiado, el Magistrado Francisco Javier Sarabia Ascencio, ponente del caso, afirmó que sí hay datos de prueba para presumir que existe la probabilidad de que Ramírez Gutiérrez cometió los delitos que le imputan.

Pero puntualizó en su proyecto de sentencia que el ilícito de desaparición debía atenuarse, porque el Código Penal Federal prevé moderar la sanción cuando la víctima es liberada tres días después de su captura y en este caso “El Cepillo” estuvo “desaparecido” sólo de las 01:03 a las 3:30 horas del 16 de enero de 2015.

Los Magistrados Juan José Olvera López y Horacio Hernández Orozco apoyaron su propuesta, pero agregaron que, una vez hecha esta modificación, también debía ordenarse al Juez de control analizar la prescripción y cancelación del delito de desaparición, porque la penalidad disminuía considerablemente en la nueva modalidad del ilícito.

El ex mando de la SEIDO originalmente fue procesado por una desaparición forzada de persona, que se castiga con 15 a 40 años de prisión, y el fallo del tribunal reclasificó el delito a una modalidad cuya sanción es de 8 meses a 4 años de cárcel.

Con este nuevo parámetro, el plazo para perseguir el delito es de sólo 2 años con 4 meses de cárcel. Lo que deberá discutirse ante el Juez de control es a partir de qué momento debe contabilizarse ese plazo y si ya feneció.

- Anuncio -
Guardar esta Publicación

Compartir:

Suscríbete

Lo + Popular

Más como esto
Relacionado

Martes 11 de agosto del 2026

Martes 11 de agosto del 2026

CDMX, la metrópoli del despojo impune

CDMX, la metrópoli del despojo impune Rodolfo “El Negro” Montes En esta ciudad no necesitas que un comando armado irrumpa en tu sala a mitad de la noche para perder la propiedad de tu vida. Basta con que te descuides un fin de semana, salgas a trabajar o envejezcas solo en tu propia casa. Aquí, en la capital que se presume vanguardista y garante de derechos, el despojo de vivienda no es un problema de seguridad menor: es una industria criminal multimillonaria que opera a plena luz del día, con la máquina perfectamente aceitada y la complacencia vil de las autoridades. El modus operandi ya no sorprende a nadie, pero indigna hasta la médula. Llega un grupo de choque, rompen chapas, sacan tus pertenencias a la banqueta y, cuando llamas a la policía, los uniformados protegen a los invasores. Si acudes a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México a denunciar el despojo, te topas con el segundo muro: carpetas de investigación archivadas, desmantelamiento de pruebas, “pérdida” de expedientes y un laberinto burocrático diseñado deliberadamente para cansar a la víctima hasta que tire la balanza. Detrás de este saqueo sistemático no hay paracaidistas aislados ni desposeídos buscando un techo. Están los tentáculos del cartel inmobiliario, redes de notarios corruptos, jueces venales, funcionarios de las dieciséis alcaldías y agentes ministeriales que cobran su tajada. Se roban predios en la Roma, en la Condesa, en la Juárez, pero también en las colonias populares de Iztapalapa, Cuauhtémoc o Benito Juárez. Documentos falsificados en el Registro Público de la Propiedad, juicios simulados y adjudicaciones fast-track son la firma de este crimen organizado con saco y corbata. Es hora de dejar las medias tintas y llamar a las cosas por su nombre: las alcaldías otorgan los permisos de demolición sobre predios despojados con una celeridad soslayable, mientras las fiscalías operan como el brazo ejecutor del encubrimiento. La ciudadanía está atrapada en un fuego cruzado donde el Estado no es el protector, sino el socio mayoritario de la desposesión. ¿Hasta cuándo se seguirá protegiendo a esta mafia de cemento y corrupción mientras a los capitalinos los dejan en la calle?

El sargazo como alerta nacional

Leona Vicario arriesgó la libertad por hacer llegar información...

La Reputación en la era de la Inteligencia Artificial y los algoritmos

Helen Barrios Durante años, la reputación se construyó con hechos,...

Continuar leyendo ...
Relacionado