- México está muy por debajo de otros países de la región de América Latina en penetración crediticia bancaria.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- México está muy por debajo de otros países de la región de América Latina en penetración crediticia bancaria, en buena medida por los altos niveles de informalidad fiscal y laboral.
Actualmente, el crédito interno al sector privado como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) alcanza 33.3 por ciento, inferior a la proporción que registra Chile, de 109.5 por ciento; Brasil, con 71.6 por ciento; o Colombia, con 42.0 por ciento, de acuerdo con información institucional de Bancomext dados a conocer a finales de 2025 con base en datos del Banco Mundial (BM).
La informalidad fiscal en las empresas en el País alcanza 80 por ciento, y se estima que alrededor de 54.5 por ciento de los trabajadores no cuenta con registro en el sistema de Seguridad Social.
La proporción de empresas que operan fuera de la formalidad fiscal cobra más relevancia si se considera que las Mipymes representan más del 99 por ciento del total de unidades económicas del País, lo que significa que este estrato empresarial enfrenta profundas restricciones para acceder al crédito formal a pesar de que generan 68 por ciento del empleo total.
“La informalidad en México tiene causas múltiples, como la carga regulatoria, el desconocimiento de los procesos para convertirse en empresas formales y el costo asociado a regularizar sus negocios. Esto mismo provoca que las unidades económicas no cuenten con estados financieros ni una contabilidad formal que les permita comprobar sus ingresos frente a instituciones financieras.
“De la misma forma, las Mipymes, en general, no cuentan con garantías para acceder a financiamientos tradicionales, lo que las coloca en un círculo vicioso que no les permite generar historial ni experiencia crediticia”, indicó el banco de desarrollo en su diagnóstico sobre la inclusión financiera para Mipymes publicado en diciembre de 2025.
Por otro lado, resaltó Bancomext, hay una oferta financiera limitada y concentrada.
En entidades como CDMX, las regiones del Bajío y de Occidente hay más de 22 sucursales bancarias por cada 100 mil habitantes, mientras que, en entidades federativas del sur como Oaxaca o Guerrero, el promedio alcanza las 16, lo que repercute en la falta de información y acceso a productos financieros.
“La informalidad y desbancarización empresarial pueden ser algunas de las causas que ocasionen que más de la mitad de los nuevos emprendimientos terminen antes de cumplir dos años y que sólo 4.2 por ciento de las Mipymes logren incorporarse a cadenas globales de valor.
“Adicionalmente, las brechas financieras geográficas profundizan la desigualdad regional y limitan las capacidades de emprendimiento local, especialmente en comunidades con bajo desarrollo industrial o rural”, expuso la entidad.
El Plan México busca revertir el problema de la baja penetración bancaria y estableció como meta elevar del 12 al 30 por ciento la proporción de Mipymes con acceso a financiamiento hacia el año 2030, así como ampliar significativamente la cobertura territorial de los servicios financieros en zonas marginadas.




