- A más de cuatro meses de que el Congreso local endurecieran las sanciones contra los franeleros, estos operan en inmediaciones de la Basílica de Guadalupe.
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CIUDAD DE MÉXICO.- A más de cuatro meses de que el Congreso local endurecieran las sanciones contra los franeleros, estos operan en inmediaciones de la Basílica de Guadalupe, afectando la circulación vehicular.
Las modificaciones a la Ley de Cultura Cívica contemplaron la creación del Artículo 28 Bis, que castiga con hasta 36 horas de arresto inconmutable a quienes aparten lugares de estacionamiento en la vía pública.
Pese a esto, los franeleros utilizan uno de los dos carriles laterales de Calzada de los Misterios, entre Cantera y Fray Juan de Zumárraga, para aparcar automóviles de los visitantes al recinto.
“Son 35 pesos la hora en el estacionamiento público, pero dicen que ya están llenos. A mí me cobraron 100 pesos por dejarlo aquí frente a la Basílica, todo el día y más rápido”, explicó una conductora.
Los franeleros también hacen uso de los pasos peatonales y las aceras de la vialidad, en las que letreros que prohiben el uso del carril como aparcamiento.
“Ya hasta quitaron las protecciones (bolardos) de la banqueta para estacionar los carros”, lamentó Ulises, vecino de la zona.
Desde la estación Hospital Infantil la Villa de la Línea 6 del Metrobús, ubicada sobre Cantera, se observaban largas filas de vehículos, unidades de este sistema y camiones de transporte de pasajeros a lo ancho de los seis carriles de la vialidad.
El congestionamiento empeora en la intersección con la Calzada y las calles Prolongación Misterios y Morelos.
En este punto, los conductores que buscan visitar la Basílica forman un cuello de botella que también obstruye los confinados de las líneas 6 y 7 del Metrobús, por lo que los operadores se ven orillados a abandonar su carril y circular entre los automóviles para poder dar vuelta hacia Misterios y continuar con su recorrido.
Asimismo, deben sortear la invasión de los vieneviene, quienes, en motocicletas y bicis eléctricas, circulan en sentido contrario para ofrecer su servicio, ignorando la presencia de agentes y patrullas de Tránsito que se encontraban estacionadas frente a la Basílica, a la altura de Avenida Montevideo.
Sin embargo, cuando los oficiales se marcharon, el estacionamiento irregular se extendió hasta esta zona.
“Sí hacen más caos, pero ahí están las patrullas y no les dicen nada, ellos mismos (los franeleros) son los que la hacen de policías de Tránsito para liberar el caos que sus propios compañeros provocan, mientras, los policías no hacen nada”, acusó Estela, habitante de Puebla que acudió con su familia a visitar la Basílica.


