Varias cascadas quedaron completamente congeladas en la comunidad de Potrero Nuevo, en el municipio de La Perla.
JORGE GONZÁLEZ
LA PERLA, VER.- Las fuertes bajas temperaturas registradas en los últimos días, asociadas a la entrada de frentes fríos y una masa de aire polar que afecta a Veracruz, provocaron un fenómeno poco común en la zona de Altas Montañas.
Varias cascadas quedaron completamente congeladas en la comunidad de Potrero Nuevo, en el municipio de La Perla.
El agua que normalmente fluye por las paredes rocosas de las caídas quedó transformada en columnas y muros de hielo natural, generando postales que comenzaron a circular con rapidez en redes sociales.
Las imágenes muestran un paisaje atípico para el estado, donde normalmente la presencia de agua en movimiento no se solidifica durante los fríos invernales.
Especialistas consultados señalan que este fenómeno se debe a la combinación de temperaturas sostenidamente por debajo de 0 °C, elevada humedad y escasa radiación solar en la zona montañosa.
La altitud y la persistencia de un ambiente frío prolongado favorecieron que el agua de las cascadas supere el punto de congelación y se solidifique en estructuras de hielo.
Este tipo de congelación no es común en cascadas en movimiento, pues se requiere un enfriamiento prolongado y constante para que el agua deje de fluir y se transforme en hielo.
Algo que la temporada invernal y el paso de frentes fríos recientes hicieron posible en esta región central de Veracruz.
Aunque este evento ha sido recibido con asombro por visitantes y habitantes locales, expertos meteorológicos y autoridades de Protección Civil advierten que las bajas temperaturas pueden representar un riesgo para la salud y la seguridad, especialmente en zonas rurales y de altura donde se intensifica el frío húmedo.
La presencia de hielo en suelos y senderos naturales puede incrementar la probabilidad de resbalones, caídas o hipotermia entre quienes se acercan a observar el fenómeno sin la preparación adecuada.
En ese contexto, las recomendaciones oficiales insisten en que las y los visitantes y la población en general lleven ropa térmica apropiada, calzado antideslizante y eviten encaminarse en áreas resbaladizas sin la debida precaución.
Este episodio forma parte de un patrón de descenso térmico significativo en varias regiones del estado debido a la influencia de frentes fríos que han recorrido el país durante enero.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Protección Civil han documentado, además de heladas y temperaturas bajas, vientos fuertes y eventos de Norte que afectan el clima local.
En particular, la zona de las Altas Montañas, donde se ubica La Perla y el Pico de Orizaba –la montaña más alta de México– es especialmente susceptible a estos eventos meteorológicos, lo que puede favorecer fenómenos invernales poco frecuentes como el observado en las cascadas.
Aunque el fenómeno ha generado imágenes espectaculares que captan la atención de turistas y usuarios de redes, las autoridades insisten en priorizar las medidas de prevención y seguridad ante las condiciones climáticas adversas que persisten en la región.
Las cascadas congeladas de La Perla se convierten así en una postal inusual del invierno veracruzano, donde la fuerza de la naturaleza se hace visible en un entorno rural y montañoso.
Recuerdan, al mismo tiempo, la necesidad de mantener una mirada cuidadosa ante los extremos del clima.


